La JCCM extrema la precaución en 3 pueblos de Ciudad Real por la avispilla

La Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha tiene previsto modificar la orden publicada el 28 de febrero de 2019 en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) para ampliar el número de localidades que tendrán que realizar tratamientos fitosanitarios obligatorios para combatir la avispilla del almendro en la región.

En ese listado de 2019 no aparecía ningún municipio de la provincia, tan solo de Albacete y Cuenca, pero la intención del Gobierno regional es incluir los municipios ciudadrealeños de Ruidera, Tomelloso y Socuéllamos, donde los titulares de las plantaciones de almendros afectados tendrán que realizar tratamientos fitosanitarios de obligado cumplimiento para combatir la plaga, como así lo recoge el último boletín publicado por la Estación Regional de Avisos Agrícolas de El Chaparrillo.

La modificación de esta orden, además de estos tres municipios de Ciudad Real, incluirá a todos los pueblos de Albacete, del mismo modo que incorporará a otros seis de Cuenca, donde la avispilla ya llega a 36 localidades. Por ello, y ante la proximidad a los focos detectados en estas dos provincias, Ruidera, Socuéllamos y Tomelloso tendrán que realizar tratamientos para prevenir la aparición de este insecto de forma agresiva. «En Albacete la incidencia es mayor, por lo que la parte oriental de Ciudad Real es probable que esté empezando a sufrir la plaga, pero esto no significa que en el resto de la provincia no haya, sino que los daños no son de una intensidad suficiente como para considerarlos plaga», explica Juan Jiménez, miembro de Asaja.

Los tratamientos que se apliquen se deberán comunicar a la Agrupación de Sanidad Vegetal a la que pertenezca la explotación, que a su vez informará a la Oficina Comarcal Agraria (OCA). Si la explotación no pertenece a una agrupación, habrá que comunicárselo de forma directa a la OCA que le corresponda por su ubicación.

Esta plaga, considerada como una de las más importantes del almendro, se detectó por primera vez en España en julio de 2010, y fue precisamente en Castilla-La Mancha, en la zona de La Manchuela. Desde entonces su expansión ha sido «imparable», comenta Ricardo Beltrán, responsable del sector de la almendra de Unión de Uniones, cuyos servicios técnicos han elaborado un estudio en el que se refleja que este insecto afecta ya a 200.000 hectáreas de todo el territorio español siendo «Castilla-La Mancha la comunidad más afectada con el 40% del total de almendros afectados». Hasta la fecha, la aparición de la avispilla del almendro ha causado, según Unión de Uniones, unas pérdidas superiores a los 14 millones de euros entre «pérdidas directas de producción y el incremento de los gastos fitosanitarios para minimizar los daños», lamenta Beltrán en declaraciones a La Tribuna. Por todo ello, desde las organizaciones agrarias reclaman a corto plazo un paquete de ayudas directas a los productores afectados que compensen las pérdidas económicas y que las distintas administraciones coordinen «un plan de actuación conjunta que permita el control, la disminución de daños y evite su expansión mediante una serie de actuaciones», argumenta Beltrán.

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