La Plataforma del Hospital de Manzanares (Ciudad Real) – ha alertado de que si finalmente la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios se hace cargo de este centro ofrecerá una cartera de servicios «más restringida que la actual».
Esta plataforma, que ha condenado la demora y la falta de información del Gobierno regional en torno a este asunto, ha alertado de que va adquiriendo «carta de naturaleza» el hecho de que la GAI de Manzanares está atribuida ya a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, «sin previa licitación pública».
En nota de prensa esta plataforma ha dicho que si esta entidad confesional lo gestiona posiblemente excluirá los procesos quirúrgicos relacionados con la oncología en todas las especialidades, algunas prótesis o recambios protésicos y, tal vez, «en consonancia con el ideario confesional», problemáticas relacionadas con la planificación familiar o exclusiones como ligaduras de trompas o vasectomías. De igual modo han apuntado que el hecho de que sea esta orden quien gestione el centro «no augura que sea mejor, ni más barata, que la hasta ahora demostrada por los gestores públicos».
Esta fórmula, han apuntado, implicaría además la creación de una entidad nueva, como un consorcio, para intermediar la operación de privatizar la gestión. «Este Consorcio suele crearse por tiempo indefinido, para hipotecar lo mas posible el futuro, con unos estatutos y un Consejo Rector, participado paritariamente», han indicado desde la plataforma.
Alerta, asimismo, de que en este Consorcio el SESCAM aportaría todos los medios materiales iniciales gratuitamente y la entidad benéfico-privada se encargaría de la gestión y de la prestación de los servicios sanitarios, no sanitarios y socio-sanitarios convenidos, a cambio de una cantidad fija anual alzada o regida por parámetros complejos de controlar y otra por habitante.
De igual modo, han advertido de que cualquier acuerdo con la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios incluirá en su plan de gestión una «cartera de servicios» para unos 45.000 habitantes, lo que representa, «de antemano, un fracaso total de las históricas aspiraciones de crecimiento del pueblo de Manzanares». También apuntan que para obtener el «mayor rendimiento económico posible» los nuevos gestores reducirán tiempos de hospitalización en algunos procesos; limitarán la necesidad de pruebas diagnósticas, reducirán gastos farmacéuticos y restringirán la derivación de la atención primaria a la especializada.





