Un total de 9.157 alumnos en los últimos cinco cursos escolares son los que han decidido no matricularse en la asignatura de Religión Católica en la provincia de Ciudad Real.
Según datos facilitados por la Diócesis provincial, el número de alumnos matriculados en los centros de enseñanza de la provincia a lo largo de este periodo solamente han disminuido en 5.985.
Aún así, la provincia manchega sigue contando con un porcentaje de inscritos en estas clases de casi el 75 por ciento, algo que según el delegado diocesano de Enseñanza, Jesús Abad, sigue tratándose de un valor significativo.
Entre los principales motivos se encuentran la propia actitud de unos jóvenes desconcertantes y la reticencia de los padres a no decirles lo que deben hacer. Además, Abad señaló la importancia de esta asignatura, ya que, ayuda a la formación integral del ser humano en su conjunto.





