Este martes ha tenido lugar la tradicional fiesta de Navidad en la Escuela Infantil Dulcinea de Tomelloso en la que han disfrutado niños y familiares.
La mañana ha comenzado con la actuación de ‘Clo y Tilde’, dos curiosas señoritas que han despertado la imaginación de los más pequeños que llenaban la sala de psicomotricidad, decorada para la ocasión.
Una vez finalizado el teatro adaptado los padres han disfrutado del Villancicovisión 2015. Un concurso de villancicos en el que los más pequeños han hecho las delicias de sus padres cantando y bailando al ritmo de Papá Noel.
Pero para los que también piensen que los Reyes Magos llegan cargados de Magia, este año el centro ha contado con la presencia de un cartero real que se ha encargado de recoger las peticiones de los niños para sus majestades. Durante los días 18 y 21 de diciembre el vestíbulo se ha engalanado para recibir al emisario real.
Todas las actividades «se preparan con mucho entusiasmo y se trabaja para ver la ilusión de los niños, sus caras de sorpresa y las de sus familias, que suelen disfrutar muchísimo» explica Mercedes Moya, directora del centro. Pero además de que los niños disfruten y aprendan divirtiéndose, también «pretendemos que las actividades transmitan valores», añade la responsable de la escuela infantil.
Así este año se trabaja para inculcarles el concepto de la solidaridad. Con este objetivo el centro se ha sumado a la campaña de recogida de material escolar para los niños saharauis promovida por la Universidad de Castilla-La Mancha. Padres, niños y los propios trabajadores del centro han contribuido llevando lápices, borradores y sacapuntas que serán enviados en estas fechas a los niños que más lo necesitan.





