El torero daimieleño, Luis Miguel Vázquez, ha entregadoa Caritas los honorarios que cobró por su actuación en el corrida de Feria. El torero quitaba importancia a su gesto, señalando la importante labor social que realiza la ONG.
Vázquez no quería hacerlo público pero finalmente accedió, a petición de Caritas, con el objetivo de animar a la colaboración.
Carlos Córdoba, director de Cáritas Daimiel y Valentín Sánchez Rojas, delegado Interparroquial de Cáritas Daimiel y párroco de Santa María la Mayor de Daimiel, agradecían este hecho por parte del torero local, manifestando que “es un hecho que le honra y que demuestra una vez mas la generosidad que Luis Miguel siempre ha demostrado”. La cantidad entregada servirá para continuar con todos los programas que Cáritas desarrolla, de distinta índole y dirigido a un perfil muy diversificado, “siempre teniendo como objetivo la dignidad de las personas”.
El presidente de la Plaza de Toros de Daimiel, Plácido Sánchez-Camacho, ponía en valor el gesto del diestro, más si cabe, dada la situación actual de Vázquez, “sin muchos contratos”. “Es de alabar, que se acuerde de sus vecinos más necesitados”, opinaba.
Por otro lado, el diestro daimieleño se confesaba “ilusionado y con muchas ganas”, de emprender su viaje a Perú, donde toreará, el 29 de septiembre y el 1 de octubre, en la Feria del Señor del Costado en la ciudad peruana de Santa Cruz, en el departamento de Cajamarca, compartiendo cartel con la matadora malagueña Mari Paz Vega, el torero peruano Juan Carlos Cuba y el torero extremeño Israel Lancho.
Según Vázquez, se trata de un viaje “por tiempo indefinido”, ya que el objetivo que persigue es “abrirse camino y poder vivir de su profesión”. El torero confirmaba la existencia de conversaciones sobre futuros contratos en Sudamérica que dependerían, eso sí, del resultado de estos dos compromisos.
Por su parte, Sánchez Camacho coincidía con Vázquez en catalogar este viaje como “una gran oportunidad de relanzar la carrera profesional de Luis Miguel”, augurando, “si hay suerte y los toros embisten”, un invierno que “puede ser muy importante para el matador daimieleño de cara también a la próxima temporada en España”.





