Manzanares pone el foco en el «cuidatoriado» y la importancia de acompañar la dependencia en su campaña de Servicios Sociales

El Ayuntamiento de Manzanares continúa celebrando las cuatro décadas de trayectoria de sus Servicios Sociales a través de la campaña ‘12 meses, 12 compromisos’. En esta ocasión, en la entrega del mes de julio la trabajadora social Beatriz Criado pone el foco en el rostro humano de la dependencia y la necesidad de visibilizar la labor de quienes sostienen los cuidados diarios en el ámbito familiar.

Bajo el título ‘Cuidar a quien cuida: acompañar la dependencia desde lo humano’, Beatriz Criado destaca en el artículo del mes de julio de la campaña ‘12 meses, 12 compromisos’ que detrás de cada persona dependiente existe casi siempre un familiar que entrega su tiempo sin horarios. En su análisis, la profesional introduce el concepto de “cuidatoriado”, un término de la socióloga María Ángeles Durán para definir a esta nueva clase social cuya ocupación principal es cuidar de otros sin remuneración y con escaso reconocimiento. Según Criado, si bien este rol es asumido en mayor medida por mujeres, cada vez se habla más de “familias cuidadoras”.

La trabajadora social advierte que el cuidado continuado puede derivar en lo que se conoce como el síndrome del cuidador quemado, caracterizado por agotamiento físico, emocional y psíquico. Este estrés crónico suele manifestarse mediante irritabilidad, tristeza o sentimientos de culpa por dejar de lado esferas personales como la vida social o la pareja.

Especial atención recibe la denominada ‘generación sándwich’, compuesta por personas de entre 45 y 65 años que deben compaginar simultáneamente el cuidado de sus hijos y el de sus padres o familiares mayores. Este grupo afronta una elevada sobrecarga emocional y económica, al tener que postergar sus propios proyectos vitales para atender las necesidades de apoyo en ambos extremos del ciclo vital.

Un espacio seguro frente a la soledad

Frente a esta realidad, los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Manzanares ofrecen un abanico de apoyos que van más allá de la gestión de expedientes o el servicio de Ayuda a Domicilio. El equipo multidisciplinar, del que forman parte trabajadoras sociales, educadoras y personal administrativo, trabaja para crear “espacios seguros y libres de juicios” donde las familias puedan expresar sus miedos y dudas.

En este sentido, el centro ‘Casa Josito’ promueve encuentros entre personas cuidadoras, para romper el aislamiento, compartir experiencias y tejer redes de apoyo comunitario. “Cuidar no debería recaer únicamente en una persona o familia; es una responsabilidad colectiva que los servicios públicos debemos abanderar”, afirma la profesional. Beatriz Criado recalca que “para cuidar bien, también hay que cuidarse” y que pedir ayuda no es un signo de debilidad, sino de responsabilidad.

Compartir en :