Los Jardines del Parque fueron testigo, por séptimo año consecutivo, de la Fiesta del Vino tomellosero por excelencia, que cada año se celebra con motivo de la Feria y Fiestas de la ciudad.
Más de 2.000 asistintes no quisieron perder la ocasión para probar y degustar algunos de los mejores vinos de la ciudad.
Una gran representación de bodegas y cooperativas se dieron cita en los jardines para que curiosos, aficionados y expertos del mundo del vino pudieran realizar el recorrido dentro de los Jardines del Parque y conocer más de cerca y olfatear lo que son los mejores caldos de nuestra tierra.
Cada bodega podía llevar dos variedades distintas de vino, la mayoría se decantaba por tintos y blancos. Variedad de blanco para primera hora de la noche, cuando pega más de lleno el calor y apetece un vino frío, también para acompañar, nos explicaron los bodegueros, con pescados y alguna comida más ligera.
Por otra parte, los tintos, pensados expresamente para acompañar con comidas más copiosas como la carne, aunque eso sí, nos reconocían que para gustos los vinos y que cada cual prefiere lo que le gusta, no hay un vino pensado ni para una franja de edad ni una persona determinada.
La alcaldesa Inmaculada Jiménez, afirmaba estar muy satisfecha por el resultado que año tras año tiene esta Fiesta del Vino que ya se está convirtiendo en referente para la ciudad de Tomelloso y toda la comarca.
En mitad de la noche, se entregaron los premios del I Concurso Nacional de Catadores de Vino que había tenido lugar esa misma tarde.





