El alcalde de Tomelloso, Javier Navarro, ha comparecido este lunes en rueda de prensa en el Ayuntamiento para informar de cuestiones relativas a la crispación existente en la ciudad con motivo de la instalación de una futura planta de biometano en el término municipal.
Así, ha indicado que el pasado 16 de octubre, un grupo empresarial solicitó la implantación de una planta de biometano a 15km del casco urbano de Tomelloso; una cuestión que está generando desde su conocimiento un cierto de grado de crispación social suficiente “como para que el equipo de Gobierno no tomase una decisión sin antes palpar la opinión del pueblo, del sector productivo. A raíz de esa ronda de contactos se ha informado hasta la fecha a 15 entidades, la mayor parte del sector agroalimentario (cooperativas, bodegas, destilerías, granjas…) también con parte del tejido empresarial, Asociación de Empresarios de la Comarca, colegios y asociaciones vecinales “para tomar una decisión considerada con los vecinos”.
Pues bien, continúa el primer edil, tras esa ronda de consultas “hoy se puede desgranar dos cuestiones”. La primera de ellas, que el tejido industrial, agroalimentario, productivo se muestra bastante favorable a la instalación de este tipo de plantas al considerarlas una solución a sus residuos; y en segundo lugar, que el PSOE de Inmaculada Jiménez no puede dar “ni una sola lección de moralidad, de transparencia o falta de veracidad” en este ámbito, pues es el Gobierno regional, al que ella y algunos miembros más de su grupo municipal pertenecen, quien ha considerado este tipo de proyectos como prioritarios para la región. “Están defendiendo una cosa en Toledo y la contraria en Tomelloso”, asevera el popular.
Se ha referido Navarro a la comisión de Medio Ambiente de la pasada semana, “donde los miembros del grupo socialista se mostraban a favor de dicha instalación y por la tarde en nota de prensa se posicionaron en contra, por lo tanto ni una sola lección”.
Navarro ha mostrado a los medios recortes de periódico de medios locales de la ciudad donde Jiménez se reunió en su día con la industria agroalimentaria local para trasladarles la necesaria implantación de una planta de biometano en los años 2022 y 2023, informándoles sobre la petición de una subvención de Fondos Europeos consensuada con la Consejería de Desarrollo Sostenible para la implantación de esta instalación con un proyecto fechado en octubre de 2022; una planta que iba a tener la misma capacidad de valorización de residuos, ubicada en la misma zona que la que se plantea en la actualidad, e iba a estar dotada de una mayor dimensión en hectáreas de suelo. Navarro ha tachado a Jiménez de engañar a los vecinos pues “su intención era la instalación de esta planta cuando ningún vecino ni oposición en su día tuvieron conocimiento de este hecho, tan solo ella y su equipo de Gobierno”.
En dichas reuniones, “Jiménez presentaba a las empresas la consecución de un PERTE de 14 millones de euros de Europa el 27 de enero de 2023”; un proyecto presentado al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico con la declaración de la JCCM como proyecto prioritario, y en dichas reuniones informa sobre un proyecto de economía circular para la transformación de residuos en energía limpia, “mostrando su interés para la ciudad y el sector y asegurando una adecuada gestión y viabilidad de los residuos, insistiendo en que había sido un proyecto muy bien acogido por los representantes del sector para su puesta en marcha”.
El alcalde informa que “hablamos de un proyecto como el actual, de implantación de una central de biometano a partir del aprovechamiento de los residuos agroalimentario de la comarca de Tomelloso que Jiménez presentó a la industria local considerándolo el futuro para Tomelloso; un proyecto que hoy tacha de basurero y estercolero de Castilla-La Mancha”.
Explica que el motivo por el que esta instalación no culminó en la ciudad es porque “no quería arriesgarse tanto puesto que todo ello sucedió en año electoral, aunque ella dijo en su momento que entendía que la envergadura del proyecto desaconsejaba la realización del mismo”, pero incluso se reunió con el consejero de Desarrollo Sostenible “y nadie se reúne con un consejero con un proyecto sobre la mesa si no piensa acometerlo”, asevera el primer edil.
Javier Navarro informa que en Tomelloso hay varios miembros del gobierno regional en el Ayuntamiento, “y son ellos los que en esta legislatura están siendo responsables políticos regionales que han calificado este tipo de proyectos como prioritarios”, lo que se traduce en reducción de plazos, prioridad a la hora de ser informado, y que localidades como Tomelloso, de más de 20.000 habitantes pierda su capacidad de poder informar sobre sus propias calificaciones urbanísticas para la implantación de una planta de este estilo, es decir, continúa el alcalde, el Gobierno regional “es quien ha quitado la competencia al consistorio para la instalación del proyecto en cuestión, y se lo ha dado a la consejería”. En este caso, “el Ayuntamiento solo podría informar una licencia de obras y de actividad, lo que significa licencias como acto reglados y no discrecionales, y no se puede denegar una licencia que cuenta con informes favorables, pues sería prevaricación”.






