Los chavales, de entre 9 y 12 años, fueron recibidos por las familias después de una semana fuera de sus casas.








Un total de 20 monitoras y monitores y 7 voluntarios en cocina, han atendido a los pequeños durante el campamento, celebrado en el municipio alicantino de La Mata, donde han podido disfrutar de la playa y de muchos momentos de catequesis, de una forma lúdica.
El párroco de la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora, Matías Rubio, y el sacerdote de la parroquia de La Sagrada Familia, José Carlos Redondo, estuvieron al frente del campamento, cuyo objetivo es compartir y poner en práctica unos valores cristianos que los niños y niñas han ido adquiriendo a lo largo del año.
Las familias esperaban impacientes en la Plaza de España la llegada de los pequeños con quienes se fundieron finalmente en besos y abrazos, después de cantar el himno del campamento.





