Por votar en contra de la propuesta de Presupuestos Municipales.
La alcaldesa de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), Rosa Melchor, ha expulsado del Gobierno Municipal a los tres concejales del Grupo de Equo, socios hasta ahora en el Ejecutivo junto a Izquierda Unida del Partido Socialista al frente del Ayuntamiento.
Los tres ediles de Equo dejan así de formar parte del Gobierno Municipal por un decreto de Alcaldía que los expulsa como socios de este Ejecutivo, según ha anunciado la alcaldesa, Rosa Melchor, en el pleno ordinario del mes de abril que se celebra en el Ayuntamiento.
La alcaldesa ha dicho sentirse «decepcionada» con los que hasta hace un momento eran sus socios de Gobierno, ya que han votado en contra de la propuesta de Presupuestos Municipales para 2016 que ha presentado en este pleno.
Una actitud con la que «han reventado un Gobierno que estaba funcionando», ha dicho Melchor.
Tras un receso en la sesión plenaria, Rosa Melchor ha comenzado su intervención anunciando la expulsión de los tres concejales de Equo del Gobierno Municipal, así como la retirada de todas las delegaciones que tienen, incluida tenencia de Alcaldía que tiene su portavoz, Juan Garrido.
Reacción de los expulsados
Los tres ediles de Equo en Alcázar de San Juan que hasta este jueves sustentaban el Gobierno de la socialista Rosa Melchor y que durante la última sesión plenaria han sido expulsados del Ejecutivo por no apoyar los Presupuestos municipales han mostrado su «tristeza» por la decisión, al tiempo que han asegurado que lo único que pedían era 15 días más para poder negociar con los sindicatos algunos aspectos del capítulo I en relación con el personal del Consistorio con los que no estaban de acuerdo.
Así, han considerado que la decisión de Melchor es «excesiva», afirmando que las acusaciones de la primera edil vienen «motivadas por la soberbia».
El portavoz del Grupo Municipal de Equo, Juan Garrido, ha afirmado que la alcaldesa «podría haber tenido 13 votos favorables a los presupuestos si hubiera dejado sobre la mesa, al menos 15 días, su aprobación para tener tiempo de negociar con los sindicatos y contar con un acuerdo en relación al Capítulo I y los aspectos del Plan de Saneamiento que los afectan, con una RPT consensuada, salvando así el escollo sindical».
En este sentido, ha aseverado que no podían contemplar la abstención porque «pretendíamos forzar la negociación colectiva y no podemos estar a favor de que se vulnere este derecho fundamental de los trabajadores».





