“Tomar el fresco” es una costumbre muy recomendable que siguen practicando los pueblos de La Mancha

La costumbre de tomar el fresco en las noches de calor en los pueblos es una práctica beneficiosa para la salud, que puede incluso aliviar la ansiedad o la depresión.

al fresco aAsí lo ponen de manifiesto algunos expertos en psicología, que defienden la importancia social de un hábito de origen desconocido. Tomelloso, como pueblo manchego, también arrastra esta tradición; aunque en la actualidad la gente la practica menos.

No obstante, en Tomelloso, como en otros muchos pueblos, se puede ver cada día como la gente se organiza, saca sus sillas y vive la noche en la calle. Una antigua tradición de la que los más pequeños también van tomando nota.

El reunirse en las calles de los pueblos supone incluso un punto de cotilleo que no se debe obviar, porque es algo que sirve para enterarnos de lo que pasa en el pueblo, ya que estas reuniones no se dan en la ciudad.

Una costumbre en la que «el contacto que tienen los vecinos, la charla, los problemas que comparten y todo lo que viven juntos hace que sea algo muy recomendable», según los psicólogos.

Así pues, sin entrar en su origen ni razones, se aconseja que, siempre que se pueda, se saquen las sillas a las puertas de las casas y se organicen las «noches al fresco».

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