Una imagen de Antonio López García presidirá a partir ahora la Escuela de Arte que lleva su nombre en Tomelloso.

El artista Francisco José Girón ha sido el encargado de realizar la ilustración, dentro de las jornadas culturales del centro.

jornadas culturales artes ejornadas culturales artes gjornadas culturales artes hjornadas culturales artes ajornadas culturales artes bjornadas culturales artes cjornadas culturales artes djornadas culturales artes ijornadas culturales artes jjornadas culturales artes kjornadas culturales artes ljornadas culturales artes mjornadas culturales artes njornadas culturales artes ojornadas culturales artes pPara realizare esta ilustración, la dirección de la Escuela de Arte se puso en contacto con el artista tomellosero, a quien se ha ofrecido sus instalaciones para cuando quiera visitarlas, según el director, Juan Carlos Albaya.

La escultura que preside uno de los laterales de la Escuela de Arte, ha sido objeto de uno de los talleres que se llevan a cabo con motivo de las jornadas culturales del centro. Bajo el nombre “Diseñando con aerosol” el Ilustrador de arte urbano, conocido artísticamente como “Dresu”, ha sido el encargado de impartirlo, cuyos alumnos han actuado en una de las caras de la escultura.

A parte de esta pintura mural, realizada con la técnica del spray a mano alzada, misma técnica que se ha utilizado para ilustrar las columnas centrales del interior de la escuela de arte, durante estos días ha estado más viva que nunca, pues se han desarrollado numerosas acciones de las más diferentes modalidades y expresiones artísticas que se llevan a cabo en este centro educativo.

Unas jornadas que también sirven a los alumnos para interactuar con materias curriculares diferentes a las que cursan y obtener otra dimensión de las enseñanzas artísticas del centro, como es el caso del mencionado ilustrador de arte urbano, “Dresu”, que cursó el ciclo de grado medio de autoedición.

Impresión en 3 D, imágenes creadas por ordenador o realidad aumentada, son algunos de los talleres desarrollado estos días en la Escuela de Arte, con los que contrasta otro de “fotografía minutera” que una de las profesoras de esta materia ha aprovechado para realizar dentro de las jornadas culturales. Ella es Filomena Moreno.

Un arte, y una ciencia que, aunque no se cuenta con documentación, se cree originario de España, quizá por aquello de la picaresca, y que fue exportado a Sudamérica y después a muchos otros sitios; aunque desapareció por completo a la llegada de la era digital. Hoy en día, fruto de la nostalgia, han vuelto a aparecer algunos fotógrafos “minuteros” en las calles de algunas grandes ciudades.

Compartir en :