El sacerdote y poeta criptanense, Valentín Arteaga, presentaba este miércoles en el Salón de Actos de la Casa de la Cultura de Tomelloso su poemario que lleva por nombre “Mientras la noche va a sus escondites” de la mano del editor y periodista local, Jaime Quevedo.
Una tarde-noche marcada por la emoción que llenaba al autor de este libro de poemas, que se deshacía en elogios para los asistentes que no quisieron perder la oportunidad de contemplar este maravilloso poemario “sencillo” en palabras del autor, pero “hecho con mucho afecto por parte de Ediciones Soubriet”, sentenciaba.
Definido por parte del artista como una “antología asequible con un puñado de versos humildes”, esta antología propiamente dicha hizo las delicias de los invitados al evento que se mostraron muy ilusionados de poder asistir a la presentación de un nuevo trabajo de un buen amigo, que aunque del pueblo vecino de Campo de Criptana, se muestra muy feliz de volver a Tomelloso porque uno nunca deja de marcharse de aquí.
Por su parte, Jaime Quevedo, que hizo de conductor de la presentación hasta la llegada de la directora de la Biblioteca Municipal, Rocío Torres, manifestó orgulloso lo que supone para él haber formado parte de esta obra a través de su edición. Afirmaba momentos antes de dar comienzo el evento que Valentín Arteaga es importante para Ediciones Soubriet, ya que con él editaron su primer ejemplar y ahora lo hacen con el número 111.
En este sentido, y entrando en materia, resaltó que el libro de poemas está dividido en dos partes, la primera lleva por nombre “De los labios al alma”, narra la trayectoria profesional de Arteaga, y la segunda “Las otras oraciones” contiene un hilo religioso dada la vertiente sacerdotisa el autor.
Representantes del ámbito político de la ciudad también asistieron al evento, es el caso del presidente del Partido Popular de Tomelloso, Javier Navarro, que mostraría su apoyo al autor acompañándole en una noche importante para él, y acudiría a la Casa de Cultura acompañado de Inés Losa, compañera de partido.
Un Salón de Actos hasta la bandera que acogió una presentación como pocas, que no defraudó a ningún asistente, que acogieron este acto con mucho afecto y cariño hacia el distinguido Valentín Arteaga.





