El nuevo organismo, presidido por la alcaldesa Encarnación Medina, trabajará en la musealización de la antigua Cárcel y la recuperación de la emblemática Casa Jijones
La localidad de Villarrubia de los Ojos, en la provincia de Ciudad Real, ha formalizado recientemente la creación de su Consejo Local del Patrimonio. Este organismo nace con la misión fundamental de coordinar estrategias destinadas a la preservación, conservación y puesta en valor de las señas de identidad y las tradiciones que definen al municipio. Bajo la presidencia de la alcaldesa Encarnación Medina, el consejo pretende ser un espacio de trabajo técnico y político para asegurar que el legado histórico perdure frente al paso del tiempo.
En su sesión constitutiva, el órgano contó con una representación plural que incluyó a los tres grupos políticos del consistorio y a especialistas de las áreas de Urbanismo y Turismo. La mesa de trabajo se completó con la visión técnica del historiador responsable de la digitalización del Archivo Municipal, una arquitecta local y representantes de entidades de gran arraigo, como la Junta de Hermandades y la Archicofradía Virgen de la Sierra, garantizando así un enfoque multidisciplinar en la toma de decisiones.
Uno de los puntos centrales de este arranque institucional ha sido el avance en la adquisición de la Casa Jijones, un proyecto que el Ayuntamiento impulsa con el respaldo de la Diputación Provincial. El plan de acción contempla no solo la compra de este inmueble, sino también la futura musealización de la antigua Cárcel, situada bajo las dependencias del Juzgado y el Casino. Ambos espacios están llamados a convertirse en centros de interpretación abiertos al público, rescatando estructuras históricas para el disfrute de los ciudadanos.
En el ámbito de la normativa urbana, el consejo abordó la posible redacción de una Ordenanza municipal que regule la estética de las edificaciones en el centro de la localidad. Esta medida busca proteger la fisonomía tradicional de las calles y asegurar que las nuevas intervenciones guarden armonía con el entorno histórico. Asimismo, se pusieron sobre la mesa proyectos de identificación y mejora para rincones emblemáticos vinculados al agua y la memoria colectiva, tales como El Caño arriba, ubicado entre las calles Albacete y Zaragoza, y el paraje de La Hontanilla.






