En Quintanar de la Orden, un grupo de jóvenes desarrolla un proyecto artístico que reconvierte una vieja fachada de 30 metros de altura y una superficie de 350 metros cuadrados en un lienzo.
Se trata de un edificio de 8 alturas, -en la Plaza del Grano, junto a la iglesia, construido de forma irregular a finales de los años 70 -y que genera un impacto visual negativo en el paisaje urbano.
El colectivo, formado por estudiantes y parados, sin grandes recursos, se han organizado para desarrollar el proyecto «Construir un lugar mejor sin destruir lo que tenemos»; una iniciativa nunca antes propuesta con el objetivo de regenerar el espacio urbano e impulsar el turismo a través del «street art» y el muralismo, sin ánimo de lucro.
El proyecto se ha desarrollado entre los días 8 y 12 de agosto en una vieja pared que genera un impacto visual negativo en el paisaje urbano de la localidad. Está situado en pleno centro urbano, en la Plaza del Grano.
Tras su paso por ciudades como Roma, Viena, Lisboa y Madrid en la gira europea, la argentina Milu Correch, llega a Castilla-La Mancha con la intención de abrir las páginas de Don Quijote, rescatar a Dulcinea del paso del tiempo y potenciar el embellecimiento del inmueble, resaltando el valor artístico urbano de Quintanar.
El grupo ha conseguido la colaboración del ayuntamiento de Quintanar de la Orden, la Plataforma por el desarrollo de la Mancha Toledana, la Asociación Micorriza, la Asociación Juvenil Tempus L. y la Cooperativa agrícola Bodegas Entremontes.





