El pasado 1 de junio se puso en marcha en Castilla-La Mancha la campaña de extinción de incendios forestales en la época más peligrosa del año, la considerada de “alto riesgo”.
Según se establece en la orden de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, que regula los servicios de prevención y extinción de incendios forestales en la región, la campaña, en la que participarán alrededor de 500 agentes medioambientales y 54 técnicos de la Consejería encargada y que se prolongará hasta el próximo 30 de septiembre, cuenta con un presupuesto de 22,5 millones de euros.
El consejero de Medio Ambiente, Francisco Martínez Arroyo, explicó que este plan de prevención y extinción de incendios había supuesto un esfuerzo en renovación de los equipos para garantizar la seguridad de las zonas forestales.





