En la localidad de Ocaña, en Toledo, el Ayuntamiento ha suspendido prácticamente todos los actos navideños, desde la Cabalgata de Reyes Magos, el concurso de villancicos, los fuegos artificiales o las uvas del 31 de diciembre.
El motivo no es otro que las denuncias de dos vecinas de la Plaza Mayor que habitan en una misma vivienda que se han quejado de exceso de ruido. Por ello afirman desde el consistorio que “será una navidad silenciosa, no solo la Navidad, también las fiestas patronales, o la Semana Santa.
Un juez ha decretado medidas cautelares y se suspende cualquier evento festivo y musical que exceden los límites de decibelios en la ley. Medidas que estarán vigentes hasta que haya una sentencia firme. Así que se suspenden muchas actividades y otras serán reubicadas.
Los ocañenses se quejan porque aseguran que la Plaza Mayor es el corazón del pueblo. Por eso, están celebrando manifestaciones para que la Navidad se celebre como es debido. Están recogiendo firmas por todos los rincones de la plaza. También los hosteleros hablan de pérdidas millonarias que van a sufrir por este cambio en la programación navideña.






