La localidad festeja su décimo aniversario con el regreso de la Gala Drag Queen y una refrescante fiesta de la espuma para toda la familia.
¡El espíritu carnavalero no sabe de termómetros! El área de Cultura y Festejos ha desvelado los detalles del Carnaval de Verano 2026, una edición que promete ser histórica al cumplir sus primeros diez años de vida. El evento llega en su punto de máxima madurez, consolidado como Fiesta de Interés Turístico Nacional y blindado jurídicamente como Bien de Interés Cultural desde el pasado ejercicio.
La vibrante agenda arrancará con fuerza la noche del viernes, retomando el brillo de la Gala Drag Queen del Carnaval de Herencia. Tras el rotundo éxito de su estreno, donde la Plaza de España se quedó pequeña ante la calidad artística desplegada, esta segunda edición contará con un regreso de lujo: Drag Sethlas. La ganadora de Drag Race y de la primera edición local volverá al municipio para ceder su corona en una noche animada por las presentadoras de la zona y el ritmo de los grupos de Fátima Martín del Campo.

Pensando en los más pequeños y en el calor estival, la organización introduce este año una refrescante novedad que tendrá lugar el sábado por la mañana. Se trata de una multitudinaria fiesta de la espuma reforzada con hinchables acuáticos, una propuesta diseñada específicamente para que las familias encuentren su propio espacio en esta celebración integradora y llena de risas.
Aitor Gallego, responsable de Cultura e Igualdad, ha querido poner en valor la trayectoria de una iniciativa que nació con alma pionera. Según el edil, la localidad fue la primera en trasladar esta esencia festiva a los meses de sol, logrando que el municipio sea hoy un referente en toda Castilla-La Mancha y cuente con uno de los carnavales más reputados de todo el país.
Para cerrar el círculo de esta presentación, el alcalde Sergio García Navas ha recordado que el secreto del éxito reside en mantener una celebración abierta, plural y respetuosa. Con esta décima edición, el municipio vuelve a demostrar que la alegría y la convivencia son capaces de inundar las calles sin importar la estación del año, confirmando que la identidad de los herencianos late con fuerza también bajo el sol del verano.






