El Club Polideportivo Villarrobledo, de la Tercera RFEF, enfrenta una crisis financiera con dos meses de salarios atrasados. Tras la dimisión del presidente Ángel Pozo y el vicepresidente José Antonio Rosell, Cenobio Toledo asume la presidencia.
Además, un nuevo grupo de aficionados que de momento no estarán dentro de la directiva, se han comprometido a pagar una de las nóminas pendientes y reforzar el equipo, que ha sufrido tres bajas importantes a raiz de los impagos.
A pesar de la crisis, el equipo mantiene un buen rendimiento deportivo, ocupando el quinto puesto en la tabla. Para recaudar fondos, se han implementado medidas como huchas solidarias en el campo (como ya hubo el pasado domingo en el encuentro con el Villarrubia, en la que se recaudaron 600 euros) y una campaña de captación de socios con un abono de media temporada por 50 euros.
El próximo domingo, el club jugará un derbi comarcal contra el Yugo Socuéllamos, buscando mantener su posición en la tabla y mejorar su situación económica.






