La gestora de la Unión Balompédica Conquense, campeón del grupo 18 de Tercera RFEF cuya plaza da el ascenso directo a segunda RFEF, ha tomado la decisión de paralizar la inscripción del equipo a esta categoría debido a un conflicto con el Ayuntamiento de Cuenca. Este conflicto surge a raíz de la decisión del Ayuntamiento de celebrar conciertos en el estadio municipal de La Fuensanta durante las fiestas de San Julián.
La gestora de la Balompédica Conquense ha expresado su descontento y ha acusado al alcalde de Cuenca, Darío Dolz, de ser el máximo responsable de esta decisión «unilateral». Consideran que esta medida muestra una falta de interés hacia el club, ya que desde su llegada al poder municipal no han cumplido con las promesas realizadas.
Según el comunicado emitido por la gestora, esta decisión del Ayuntamiento de Cuenca afecta negativamente al club, a sus más de mil socios y aficionados, así como a los 78 años de historia del mismo. Consideran que se les está faltando al respeto de manera reiterada.
El Ayuntamiento de Cuenca, por su parte, ha argumentado que La Fuensanta es el único espacio municipal disponible y acondicionado para la celebración de eventos de este tipo que cumple con todas las medidas de seguridad requeridas. Señalan que, ante la falta de otras opciones viables, La Fuensanta es la única alternativa posible.
El club de fútbol ha manifestado que, de no encontrarse una solución alternativa para la celebración de los conciertos antes del 15 de mayo, fecha límite establecida por la gestora, esta presentará su dimisión irrevocable. Además, exigen una compensación por los daños causados a la entidad.
En resumen, el conflicto entre la Unión Balompédica Conquense y el Ayuntamiento de Cuenca gira en torno a la celebración de conciertos en el estadio municipal de La Fuensanta durante las fiestas de San Julián, lo que ha llevado al club a paralizar su inscripción en la Segunda División RFEF y a amenazar con la dimisión de la gestora si no se encuentra una solución antes del 15 de mayo.






