Tras un agónico empate sin goles tras la prórroga, la mejor posición en liga regular otorga el pase a los de Rober Gutiérrez frente al Xerez.
En una tarde de máxima tensión, el Conquense selló su billete a la final del play-off tras sobrevivir a 123 minutos de infarto frente al Xerez. Ante más de 6.500 espectadores que abarrotaron La Fuensanta, el equipo dirigido por Rober Gutiérrez dominó gran parte del encuentro con ocasiones claras de Herbert y Kain, pero se topó con un inspiradísimo De la Calzada bajo palos.
Tras el 0-0 global en la eliminatoria, la normativa de la RFEF premia la mejor clasificación del conjunto blanquinegro en la liga regular, otorgándole el pase directo tras el tiempo extra sin necesidad de recurrir a los penaltis. El ejercicio de supervivencia culminó con una defensa numantina liderada por Santi Perea, quien salvó una acción crítica en el último suspiro. Con este resultado, el club conquense entrará en el sorteo para conocer a su último rival por una plaza en la Primera RFEF.
Tras una eliminatoria de locos, el fortín conquense volvió a rugir, demostrando que este grupo sabe sufrir para ganar y que su ambición competitiva sigue intacta de cara al desafío definitivo.






