El delantero solanero del Levante, Iván Romero, ha regresado este miércoles a los entrenamientos con total normalidad tras el susto protagonizado el pasado domingo ante el FC Barcelona. El atacante natural de La Solana sufrió una erosión en su ojo izquierdo durante el transcurso del encuentro, fruto de un manotazo accidental en la primera parte que obligó a extremar las precauciones con su estado de salud.
Tras ser explorado el pasado lunes por un especialista oftalmológico, las pruebas confirmaron que la evolución del jugador es positiva y que la lesión ha quedado en una anécdota. Fuentes del club valenciano han informado que el futbolista ya trabaja al mismo ritmo que sus compañeros en la vuelta al trabajo del equipo, lo que despeja cualquier duda sobre su disponibilidad para la próxima jornada de liga.
De este modo, el técnico granota podrá contar con el ariete manchego para el importante compromiso de este viernes en el Ciutat de València, donde el Levante recibirá al Deportivo Alavés con su artillería recuperada. El regreso de Romero supone un alivio para el esquema ofensivo del equipo, que recupera a una de sus piezas más dinámicas justo a tiempo para la cita ante el conjunto vitoriano.






