La jornada 22 en el Grupo 5 de la Segunda RFEF ha dejado un balance complicado para los representantes de nuestra región. Entre goleadas dolorosas, expulsiones y remontadas agónicas, los equipos castellanomanchegos vivieron un fin de semana de emociones fuertes y resultados dispares.
Mazazo en el Paquito Giménez para el Socuéllamos
La mañana de fútbol en el feudo socuellamino fue frenética y, sobre todo, muy accidentada. El Yugo UD Socuéllamos no pudo frenar la autoridad del Elche Ilicitano, que se impuso por un contundente 2-5. El partido estuvo marcado por la efectividad del filial ilicitano y una tensión ambiental que acabó pasando factura al bando local.
El encuentro terminó con un balance disciplinario muy pesado para los azulones: fueron expulsados el técnico Emilio Ferreras, el fisioterapeuta del club y el jugador Anaba por roja directa. Esta derrota corta la racha de tres jornadas consecutivas sin perder del Socuéllamos, que se mantiene como colista del grupo con 19 puntos, complicando su objetivo de la permanencia.
El Conquense resiste en Getafe
Mejores noticias llegaron desde la Ciudad Deportiva Fernando Santos de la Parra. La UB Conquense logró un punto de mucho mérito tras empatar 1-1 frente al Getafe B. Aunque los madrileños se adelantaron en el minuto 20 por mediación de Joselu, la «Balompédica» mostró personalidad y reaccionó antes del paso por vestuarios.
Isuskiza, en el minuto 35, puso las tablas definitivas. En una segunda mitad de mucha brega, el marcador no se movió, permitiendo al Conquense sumar 40 puntos y consolidarse en la tercera posición, manteniéndose firme en la zona de privilegio de la tabla.
Remontada dolorosa para el Quintanar del Rey
La cara más amarga de la jornada la vivió el CD Quintanar del Rey en Matapiñonera. Los verdiblancos rozaron la gesta tras una primera parte excelsa en la que llegaron a ponerse con una ventaja de 0-2. Sin embargo, la UD Sanse tiró de épica en el tramo final.
Tras los goles de Fer Ruiz y Vander que igualaron el choque, la tragedia para los visitantes se consumó en el minuto 90 con el tanto de Mario González, que certificaba el 3-2 final. Un castigo excesivo para un Quintanar que mereció puntuar, pero que se queda penúltimo con 20 puntos en una situación delicada.






