El diputado socialista resalta el récord de afiliación a la Seguridad Social y critica la estrategia de catastrofismo de Paco Núñez frente a los datos actuales
El diputado regional Francisco José Barato ha expresado su sorpresa ante el discurso del Partido Popular sobre la necesidad de cambio en Castilla-La Mancha, contrastando la situación actual con el escenario recibido en el año 2015.
Según el parlamentario, la comunidad autónoma atraviesa hoy una etapa de mayor dinamismo económico y creación de empleo, habiendo recuperado la calidad de los servicios públicos tras los ajustes ejecutados en legislaturas anteriores.
Los indicadores laborales más recientes refuerzan esta postura, destacando un récord histórico en la afiliación a la Seguridad Social y el mejor registro de desempleo para un mes de junio desde 2008. Barato ha subrayado que estas cifras reflejan oportunidades reales para miles de personas, consolidando un clima de confianza empresarial y crecimiento económico en toda la región.
En su análisis, el representante socialista ha cuestionado el modelo de gestión que el PP, encabezado por Paco Núñez, pretende ofrecer a la ciudadanía. Se ha preguntado si esa propuesta implica un retorno a la etapa de destrucción de puestos de trabajo y recortes en pilares fundamentales como la sanidad y la educación, advirtiendo que los retrocesos del pasado no han sido olvidados por los castellanomanchegos.
Asimismo, ha criticado la estrategia de Miguel Ángel Valverde y la dirección regional popular, acusándoles de ignorar los avances objetivos de la autonomía por intereses partidistas. Según Barato, la oposición prefiere mantenerse en un discurso de crisis dictado desde Génova, anteponiendo las consignas nacionales al bienestar de la región y a los resultados positivos de la gestión de Page.
Para concluir, el diputado ha reafirmado que el compromiso del Ejecutivo seguirá centrado en la captación de inversiones y el fortalecimiento del estado de bienestar. Ha defendido que la realidad de Castilla-La Mancha es hoy superior a la de cualquier indicador heredado del anterior gobierno del PP, descalificando las narrativas catastrofistas por estar alejadas de la cotidianidad de los ciudadanos.






