Mayte Grueso.
Se acaba el verano, comienza el curso de nuevo y nos ponemos las pilas. El verano es una pausa para descansar, para recomponerse y disfrutar sin pensar mucho, mala época para protestar (parece que las administraciones también descansan) pero no para seguir recortando, y en el caso de nuestro hospital (y los hospitales vecinos), para seguir desmantelando una sanidad comarcal que empezaba a despegar en 2010 y se pierde a pasos agigantados, cuando las necesidades de los usuarios siguen siendo las mismas que entonces.
Desde la Coordinadora por la Sanidad Pública de la Comarca de Tomelloso queremos seguir informando a la población (como ya nos comprometimos en su día, hace casi dos años) de la pérdida de calidad y servicios que se han sucedido en nuestro hospital durante los meses estivales, y también poner de manifiesto las consecuencias de los recortes que se han venido aplicando durante el último año.
Nos gustaría resaltar un caso que han comentado muchos usuarios y que pone en evidencia la poca previsión de la gerencia que ha dado más importancia a la cantidad de dinero ahorrado del hospital de Tomelloso, que a la calidad que se ofrecía a sus usuarios. Desde hace más de un año los pacientes de la planta de cirugía y traumatología “peregrinan” cada viernes para pasar el fin de semana en la planta de medicina interna, y también durante todo el mes de agosto, porque como hay vacaciones la gente no se pone enferma (según la gerencia). Pues bien, el pasado agosto tuvo que tomarse la decisión de contratar enfermeras y auxiliares de forma extraordinaria para abrir la planta de cirugía y traumatología porque a mediados del mes de agosto el volumen de pacientes era excesivo y se disponían de menos camas (como ya denunciamos en la anterior nota de prensa), además las urgencias y la observación de urgencias estaban saturadas por pacientes de medicina interna, y pacientes de cirugía y trauma, que también son urgentes en muchas ocasiones (fracturas de cadera, accidentes donde la gente se rompe algún hueso, apendicitis, cólicos de vesícula…). Las enfermedades no entienden de vacaciones.
Desde la CPSP nos preguntamos si la medida de cerrar una planta durante un mes entero ha sido rentable este año y todos los fines de semana antes del verano en los que también ha sido necesario contratar personal extra porque no se podían trasladar los pacientes a interna, estando esta planta llena.
También nos preguntamos si en la cabeza de un gestor cabe la idea de que una comarca de más de 70.000 habitantes (que es la de nuestro hospital) puede pasar un mes entero con sólo diez camas reservadas para pacientes que se rompan caderas, tengan apendicitis, cólicos o accidentes, aunque sea agosto.
Las respuestas a estas preguntas han llegado solas, la gerencia de nuestro hospital se ha dado cuenta, más de un año después, de que esta medida no sólo no era rentable, sino que, como ya anunciamos en su día, ha provocado pérdida de la calidad en la atención a los usuarios del servicio y dificultad en el desempeño profesional de los trabajadores del hospital.
Así pues, podemos anunciar que la medida del traslado de pacientes de una planta a otra finalizó en agosto y se hará definitiva (o eso esperamos) a partir del uno de octubre. Nos alegramos mucho de esta rectificación de los directivos del hospital y esperamos que sea el comienzo de un giro a la eficacia en la gestión poniendo como prioridad la calidad y no que cuadren los números en los servicios centrales del SESCAM.
Para seguir con la racha veraniega, las consultas de especialistas han funcionado a medio gas, no sólo no tenemos algunas especialidades desde hace más de un año, sino que las que quedan no se han cubierto durante las vacaciones, con lo cual se han dado casos de pacientes hospitalizados durante días, exclusivamente esperando que el dermatólogo volviera de vacaciones. O el extraño caso de la “obligatoriedad” de pedirse los días de libre disposición de los profesionales en días de puente, con la consecuencia de cerrar consultas esos días (por ejemplo el 16 de agosto (viernes) donde se desprogramaron consultas con unos días de antelación. Respecto a este asunto nos ha llegado quejas y también al servicio de atención al “cliente” del hospital, de la residencia de Argamasilla de Alba, que tenía programadas consultas con varios usuarios ese día, programaron ambulancia, acompañante y el usuario vino a consulta, cuando llegó ésta estaba cerrada, nadie avisó. ¿Dónde está el ahorro? ¿Y la optimización de recursos?.
Seguimos con una cardióloga pasando consulta de lunes a viernes hasta las 3 de la tarde, y realizando pruebas de cardiología martes y jueves, con lo cual los pacientes de planta que requieren estas pruebas en ocasiones están ingresados esperando exclusivamente a que les toque.
Por otro lado nos han informado que, desde que comenzaron los recortes y no disponemos del servicio de transporte secundario (recordamos que este transporte hacía los traslados entre hospitales), hay problemas para trasladar a pacientes a otros hospitales (que también se ven sobresaturados por los recortes), con la consecuencia de tener pacientes inestables que deben ser evaluados por especialistas y sólo disponen de su atención de lunes a viernes en horario de mañanas. Valoramos mucho la capacidad y la valentía de los profesionales que trabajan en nuestro hospital, pero entendemos la dificultad de ejercer su profesión sin apoyo de especialistas de guardia y sin la facilidad del traslado de pacientes cuando lo consideran pertinente.
Para terminar, también queremos apuntar al hecho de que el laboratorio del hospital de Tomelloso está funcionando bajo mínimos, y cada vez son más las muestras que se envían al laboratorio de Alcázar de San Juan, como las de todos los centros de salud de la comarca, cuando en nuestro laboratorio tenemos la dotación técnica y humana necesaria para analizar estas muestras.
Son muchos los ejemplos que demuestran cómo día a día se va denostando nuestra sanidad, la educación, los servicios sociales… desde la CPSP de la comarca de Tomelloso vamos a seguir defendiendo los derechos de todos, y siendo altavoz de los ciudadanos.
Coordinadora por la sanidad pública de la comarca de Tomelloso





