El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha valorado este lunes la convocatoria de elecciones generales para el 29 de noviembre, anunciada a primera hora de la jornada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Durante su estancia en Guadalajara, el jefe del Ejecutivo regional ha calificado la cita electoral como una «buena noticia», al considerar que permite que «la palabra la tenga la gente» para aportar «luz y claridad» al panorama político nacional.
En relación con el próximo proceso electoral, García-Page ha garantizado que mantendrá su línea política habitual, centrada en la defensa de la «cohesión» del país y la «lucha contra todo tipo de extremismos». El mandatario ha expresado su deseo de que los resultados de las urnas permitan que España amanezca con un escenario de «mayor certidumbre» y estabilidad. Asimismo, ha subrayado la necesidad de abrir una etapa política caracterizada por los «grandes consensos», instando a las fuerzas políticas a «desterrar el frentismo barato» que, a su juicio, impide el progreso al centrarse únicamente en la confrontación.
Prioridades y gestión de gobierno
Durante su intervención, García-Page ha reflexionado sobre el ejercicio de la responsabilidad pública, señalando que «el oficio de gobernar o lo es para todos o no lo es». En este sentido, ha defendido la gestión de su equipo de Gobierno, destacando como eje central la capacidad de «generar riqueza para compartirla».
Finalmente, el presidente regional ha insistido en la importancia de que los ciudadanos conozcan las prioridades reales de sus gobernantes, las cuales deben mantenerse constantes tanto en la gestión diaria como durante la campaña electoral. Ha concluido asegurando que su administración trabaja bajo premisas claras de prioridad, pero sin una voluntad de «gobernar contra alguien» ni de «zaherir o molestar» a otros sectores de la sociedad.






