Más de 2.000 personas del sector cárnico de la provincia de Ciudad Real están llamadas a la huelga la próxima semana

En respuesta a la posición intransigente que mantiene la patronal de la industria cárnica a pesar de los grandes beneficios que sigue obteniendo, del 9 al 13 de noviembre inclusive está convocada una huelga en el sector que en la provincia de Ciudad Real emplea a más de 2.000 trabajadores y trabajadoras, distribuidas en tres grandes empresas.

El principal objetivo de esta huelga es lograr un convenio colectivo más justo y  evitar que las  personas trabajadoras pierdan poder adquisitivo, lo que supone el rechazo frontal a  la propuesta de la patronal que plantea una subida del 8,3% en tres años y un cláusula de actualización al IPC topada y sin atrasos.

Una propuesta “indecente” que para el secretario general de CCOO Industria Ciudad Real, Víctor Manuel Arias, evidencia el poco respeto de la patronal hacia las personas trabajadoras y a su representación legal, y que está muy  alejada de lo que pide CCOO que es un 4% anual, con  cláusula de revisión al IPC anual, con efectos retroactivos y pago de atrasos, y con la condición de no absorción ni compensación de los incrementos pactados con otras mejoras.

Víctor Manuel Arias ha señalado que es ahora el momento de organizarse, de  la unidad y de la lucha, recordando que en la provincia el centro más grande es el de Frimancha  en Valdepeñas, con más de 300 personas trabajadoras, seguido de Jamones Arroyo en Puertollano y Nico Jamones en Ciudad Real capital y Luciana.

Víctor Manuel Arias ha apuntado que además de las cuestiones salariales, “para CCOO la salud laboral y el control de los ritmos de trabajo debe ser una de las piedras angulares sobre la que se construya el futuro acuerdo del convenio”, por lo que se reclama también reducir la jornada anual en 16 horas; incrementar el permiso de fallecimiento de familiar de primer grado hasta los cinco días y mejorar la bolsa de acompañamiento hasta las 24 horas anuales. Asimismo,  CCOO exige que se considere tiempo efectivo de trabajo los quince minutos del bocadillo y establecer que la jornada máxima ordinaria no supere las nueve horas.

Desde CCOO se insiste en que “no estamos dispuestos a retroceder en derechos y entendemos que ha llegado el momento de mejorar las condiciones de las personas trabajadoras, con la  modernización y adecuación de las relaciones laborales a través del nuevo convenio colectivo”.

Víctor Manuel Arias ha insistido en que no van a aceptar ni más flexibilidad, ni más jornada laboral, ni incrementos salariales insuficientes, porque todo ello repercute negativamente en la salud de las personas trabajadoras que ya soportan unos ritmos de trabajo insostenibles”.

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