La consejera de Igualdad, Sara Simón, reclama incorporar la perspectiva de género al desarrollo tecnológico y lamenta que los asesinatos machistas se asimilen como un número más.
Más de un centenar de personas, entre asistencia presencial y online, participaron este jueves, 5 de noviembre, en Cuenca en la XIII Escuela de Pensamiento Feminista, organizada por el Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha bajo el título ‘La violencia de género y reproducción del patriarcado en entornos digitales’. El encuentro, celebrado en el Museo Paleontológico de la ciudad, reunió a una decena de profesionales e investigadoras para analizar el impacto de las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial en las relaciones sociales.
Durante la inauguración, la consejera de Igualdad, Sara Simón, explicó que el foro busca generar espacios de reflexión para luchar contra las diferentes formas de violencia hacia las mujeres. Simón señaló que no se debe demonizar la tecnología, pero advirtió de que, si el desarrollo tecnológico no incorpora la perspectiva de género, amplificará la desigualdad y servirá para ejercer violencia. La responsable autonómica incidió en la importancia de educar a los menores, a quienes definió como una generación de nativos digitales, para garantizar que los avances tecnológicos se traduzcan en una mayor igualdad.
El programa, coordinado por Estela Plaza con la colaboración de la Universidad de Castilla-La Mancha y la Universidad de Alcalá, contó con la participación de figuras como la catedrática Sonia Núñez, la jefa de estudios del Ministerio del Interior María José Garrido, la activista Encarni Iglesias y la representante Laura Barrios, además de la directora del Instituto de la Mujer, Teresa López, y la concejala local Estela Soliva. Esta última apuntó durante su intervención que las desigualdades de la calle se amplifican en los entornos digitales.
A preguntas de los medios de comunicación, la consejera Sara Simón abordó la situación de la violencia machista en el contexto de precampaña y lamentó que la sociedad se haya acostumbrado de forma dramática a los asesinatos de mujeres. Simón criticó que estos crímenes se perciban a menudo como un mero número y reprochó que existan formaciones políticas que niegan este tipo de violencia o pactan con quienes la niegan, reclamando el retorno a los consensos del pacto de estado.






