El concierto solidario dirigido por el maestro Luis Cobos supuso un rotundo éxito artístico, con momentos apoteósicos e inolvidables, que deleitaron a miles de personas durante tres horas de un espectáculo portentoso. Con espíritu y magnitudes quijotescas, con interpretaciones virtuosas, la participación de personas con capacidades diferentes y orígenes multietnicos y aderezado con la emoción del homenaje a Sara Montiel.


El Festival Internacional de Música ‘Tierra de Gigantes’ cumple ya nueve años por todo lo alto, con su director presentando en su pueblo dos estrenos mundiales de una gran calidad y significado, como el tema “Todos somos música”, en defensa del sector y de los músicos, o “Canción de Amor”, el himno de la discapacidad y la dependencia. En estos dos temas, el maestro Luis Cobos contó con la participación de Serafín Zubiri, que resultó otro de los grandes triunfadores de una noche de éxito.
Zubiri recogió el Premio ‘Quijote de la Música’, en el transcurso de una velada en la que también se entregó el Premio ‘Quijote de la Palabra’ a José Sacristán –prodigiosa recitación de fragmentos del Quijote ofrecida entre los Gigantes del siglo XVI-; el Premio ‘Quijote de la Solidaridad’ a la ONCE por su 75 aniversario, recogido por el vicepresidente Alberto Durán; y el Premio ‘Sancho de la Amistad’, al pueblo de Japón, recogido por el embajador, Satoru Satoh, con motivo de la celebración de los 400 años de relaciones entre España y Japón, en los que Campo de Criptana forma parte de su programa oficial. En la entrega de estas distinciones participaron el consejero de Educación, Cultura y Deportes, Marcial Marín; y el alcalde de Campo de Criptana, Santiago Lucas-Torres, junto al maestro Cobos.
Una noche mágica en la que Luis Cobos consiguió que se volviera a oír la voz de Sara Montiel, cantando algunos de sus temas más famosos y acompañada con la música en directo de la Orquesta Sinfónica del Festival.
El consejero Marín inauguró previamente la exposición forográfica «Sin perder contra la lluvia», una visión tras el tsunami de Japón`, acompañado por el embajador de Japón en España y el alcalde criptanense Santiago Lucas-Torres entre otros. Marín ensalzó la labor del municipio ciudadrealeño de Campo de Criptana por ser un «lugar de encuentro de la amistad, del arte y especialmente, de la música». El consejero ha resaltado «los lazos de unión yla estrecha relación que une al pueblo de Japón con Campo de Criptana, que se ha visto aún más reforzada si cabe, por la pasión que ambos pueblos comparten por la música. Asimismo, el consejero recordaba que son miles de japoneses los que visitan cada año Campo de Criptana, fascinados por los únicos molinos de viento que se conservan del siglo XVI».





