A lo largo de 2015, se han recogido un total de 7.974 toneladas de residuos en los 49 puntos limpios que el Gobierno regional tiene instalados en distintas zonas estratégicas de la provincia de Toledo.
Fundamentalmente de papel y cartón, metales, plásticos, madera, aceites, aparatos eléctricos y electrónicos, voluminosos (muebles u otro tipo de enseres de gran tamaño), pilas o desechos de construcción y demolición, entre otros. Esto supone unas 1.700 toneladas más que en el año 2014 y un incremento superior al 20%.
Esta red de puntos limpios, cuyo objetivo es evitar el vertido incontrolado de residuos que deben recibir un tratamiento específico con el reciclado de materiales aprovechables y la eliminación respetuosa con el medio ambiente, se completa con la recogida selectiva en contenedores de calle, donde los vecinos de la provincia de Toledo depositaron en 2015 un total de 15.446 toneladas de papel, vidrio, envases, pilas, ropa o calzado; una cantidad similar a la del año anterior.
Estos datos han sido analizados recientemente en una reunión técnica, mantenida en la Dirección Provincial de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural de Toledo, coincidiendo con la revisión y evaluación del cumplimiento de objetivos que se está efectuando del Plan Integrado de Gestión de Residuos de Castilla-La Mancha (2009-2019), actualmente en periodo de información pública para su mejora y actualización.
El director provincial de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, José Manuel Martín Aparicio, explicaba que para el Gobierno regional es “fundamental” realizar una gestión eficiente, innovadora y ambientalmente sostenible de los residuos, para garantizar la protección de la salud pública, la defensa de medio ambiente y la preservación de los recursos naturales pero -según añadía- “es un trabajo que la Administración no puede llevar a cabo sola, sino que es necesario que todos colaboremos”.
Por ello, Martín Aparicio calificaba como “realmente positivo” el incremento que se ha registrado en el uso de los puntos limpios de la provincia de Toledo ya que “pone de manifiesto que nuestros ciudadanos están cada vez más concienciados y comprometidos con la protección del medio ambiente, siendo un gran aliciente para continuar en la dirección que nos hemos marcado”.
El objetivo prioritario del Plan Integrado de Gestión de Residuos de Castilla-La Mancha y de sus sucesivas actualizaciones es reducir la generación de residuos y que los generados sean gestionados en un marco de calidad ambiental progresiva, con costes económicos razonables y con los máximos niveles de protección ambiental exigida por la normativa vigente, contribuyendo a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y a la lucha contra el cambio climático.
“A los beneficios ambientales y de ahorro económico y energético que ofrece el reciclado, frente al vertido o la tradicional incineración de residuos, hay que añadir un alto potencial de creación de empleo”, recalcaba el director provincial recordando que la Comisión Europea estima que se crearán más de 40.000 empleos en la UE asociados a este sector y “Castilla-La Mancha puede verse altamente beneficiada, por las numerosas empresas que están localizadas en nuestro territorio vinculadas a la revalorización y tratamiento de residuos”, según puntualizaba José Manuel Martín.





