En cuanto a la evolución de los caldos manchegos en los últimos años, según los expertos, van hacia un consumidor no especializado, en líneas generales, y sin dejar de hacer un producto fresco, por lo que no se busca ir a una elaboración de vinos de altísima calidad.
Como fase de preparación de la edición 2015 de esta guía, que cumple este año su 25 aniversario, se están llevando a cabo catas en la citada denominación.
Durante estos días está previsto que se analicen unas 250 referencias vinícolas de la denominación de origen La Mancha, segmentadas en variedades y cosechas.
En lo referente a la añada de 2013, los expertos de la guía Peñín han destacado que es una buena cosecha, en la que se denota una muy buena elaboración de los vinos jóvenes, orientados a sintonizar con un público más joven.
Sin embargo, se ha echado en falta una vuelta más a la elaboración de estos caldos, teniendo en cuenta que ha sido una cosecha fresca.
En cuanto a los blancos, aunque aún quedan bastantes referencias que catar, la línea es la de una uva airén con unos rasgos característicos; es decir, con una intensidad media y fresca que te deja una sensación muy agradable, señalaban los expertos.
En el caso de los rosados, el comportamiento es parecido al de los blancos, con mucha fruta e intensidad, aunque demasiado fáciles de beber.
En crianzas, reservas y grandes reservas, estos expertos se decantan por la cosecha de 2010, ya que ven un mejor comportamiento con respecto a otras añadas.
El gerente del Consejo Regulador, Ángel Ortega, agradecía, tanto el trabajo de los miembros de este equipo de catas, como el de los enólogos de la Denominación de Origen La Mancha.
En cuanto a la evolución de los caldos manchegos en los últimos años, según los expertos, van hacia un consumidor no especializado, en líneas generales, y sin dejar de hacer un producto fresco, por lo que no se busca ir a una elaboración de vinos de altísima calidad.





