Días previos a la festividad de todos los santos son muchos los ciudadanos que se pasan por el cementerio para limpiar las lápidas de sus seres queridos y colocar los adornos florales a sus difuntos.
Unos días antes de la festividad de todos los santos, es muy típico ver en los cementerios a los ciudadanos con la bayeta en mano limpiar los nichos y tumbas de sus seres queridos.
En estos muchas de las personas que visitan a sus seres queridos llevan flores llevando la mayoría flores naturales, aunque muchos de ellos, no descartan las flores artificiales.
Con la estancia en el cementerio, el arreglo y limpieza de las lápidas y la puesta de flores, los ciudadanos dan por concluida una festividad que, para muchos, se repite a lo largo del año ya que numerosos ciudadanos reconocían que se acercan hasta este punto varias veces al año.
Estos días, los cementerios se llenan de personas para recordar a quienes se han ido.





