La presidenta nacional de la Asociación de Familias y Mujeres del Medio Rural (Afammer), Carmen Quintanilla, ha hecho un balance muy positivo del trabajo realizado por la asociación durante el año pasado. Una asociación que este año cumple 38 años y de la que forman parte 170.000 mujeres, en toda España.
En un desayuno informativo con los medios de comunicación, Quintanilla ha detallado que esos buenos resultados han sido posibles gracias al trabajo que han realizado y la puesta en marcha de cursos como el de Turisabor dirigidos fundamentalmente a mujeres desempleadas y que en la actualidad es un referente nacional e internacional.
En este sentido también ha recordado que a lo largo del 2019, se ha puesto en marcha del programa de empoderamiento, donde se habla del futuro de las exportaciones agrarias y la industria agroalimentaria y el programa de prevención de adicciones, haciendo hincapié en las casas de apuestas que en la actualidad están cada vez más presentes en nuestros pueblos.
Un año más, en el balance anual realizado por Quintanilla ha lamentado las cifras que ha dejado la violencia de género que en último año se ha cobrado la vida de 55 mujeres y ha dejado huérfanos a 46 menores, en 2019. Una situación que en muchas ocasiones no es denunciado por miedo.
Entre los retos que AFAMMER tiene para el año 2020, ha destacado el viaje que realizará a Estrasburgo, donde se reunirá con las organizaciones sociales para actualizar el informe de la mujer rural en Europa que se realizó por primera vez en 2011.
Entre los retos, para el próximo año Quintanilla ha puesto sobre la mesa la necesidad de luchar contra el envejecimiento en el mundo rural, la batalla contra la despoblación dentro de un entorno rural que “está masculinizado, el 75 por ciento de los habitantes son hombres”, y el empleo, para “fijar población” y a través de “beneficios fiscales tanto para las empresas como para los ciudadanos”, así como impulsar el relevo generacional en las explotaciones agrarias.





