El Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha ha aprobado un nuevo Plan contra la Drogodependencia, que como novedad incorpora una serie de acciones preventivas y articula a lo largo de nueve capítulos sus principales ejes de actuación, como son la prevención, la intervención, la formación, la investigación y la participación.
El portavoz del Gobierno, Nacho Hernando, ha explicado en rueda de prensa que en el nuevo texto se describen antecedentes, marco institucional y normativo, se analiza el mapa de consumo de drogas y otras conductas adictivas y se hace un estudio de las actividades a desarrollar en virtud de este plan, como son el calendario, los agentes participantes, la evaluación o la financiación.
Con un total de 74 acciones, este Plan contra la Drogodependencia basa en la intervención su estrategia principal, y lo hará a través de incidir en el mensaje en la población escolar y mejorar la red de asistencia a personas con estas patologías.
Hernando ha detallado además que se va a apostar por mejorar la detección precoz, formar mejor a profesionales, padres y asociaciones o primar la implicación de la comunidad educativa con mecanismos de coordinación entre administraciones.
La nueva normativa se ha elaborado en colaboración con otras administraciones, como ayuntamientos, universidad regional, colegios profesionales y tejido asociativo castellano-manchego.





