El consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, ha asegurado que en el año 2018 sólo se derivaron 4.577 operaciones quirúrgicas a clínicas privadas, dato que ha comparado con los últimos años del Gobierno del PP en la pasada legislatura, «cuando había hasta 8.500», por lo que la reducción es cercana al 50 %.
Así lo ha dejado claro desde la tribuna de oradores durante un debate parlamentario al respecto presentado por el Partido Popular, en una intervención en la que ha aseverado que esta reducción ha sido posible gracias a que el sistema público sanitario de la región está trabajando «a pleno rendimiento».
La potenciación del trabajo en red, que ha permitido acentuar la actividad diagnóstica, y la inversión de 28 millones de euros en nuevas tecnologías, han sido otros de los logros que a juicio del consejero han facilitado mejorar los datos de derivaciones. Así, ha dicho que en este momento la cantidad de dinero destinada a la sanidad privada se ha reducido a hasta los 41 millones en 2018, lejos de los 75 millones que según sus cálculos gastaba el PP. «Hablamos de una cuestión de transparencia y responsabilidad que hemos estado poniendo en práctica toda la legislatura, mientras ustedes han tratado de desprestigiar a la sanidad pública», ha afeado al PP, aseverando que con su mandato había «oscurantismo» en materia de listas de espera o derivaciones, algo que da por zanjado con el Ejecutivo de Emiliano García-Page.
Tras enfatizar que se gasta menos en derivaciones, ha aclarado que ha sido posible gracias a una buena optimización de recursos, una mayor inversión en tecnología y el finiquito de acuerdos con clínicas privadas madrileñas. Las derivaciones, ha dicho, deben ser algo «excepcional» para complementar el sistema sanitario público. «Estamos en el camino correcto, frente a ello, ustedes manipulan y faltan a la verdad. Seguiremos trabajando con el mismo espíritu», ha finalizado.






