La disminución de la población en España volvió a acentuarse el año pasado cuando por primera vez desde que hay datos anuales, registró un crecimiento vegetativo negativo, es decir, murieron 2.753 personas más de las que nacieron. En Castilla-La Mancha, en concreto hubo 1.713 defunciones más que nacimientos durante ese ejercicio.
Es el balance provisional del Movimiento de la Población publicado este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que refleja que en Castilla-La Mancha se produjeron 18.175 nacimientos en 2015 (un 1,2% menos que el año anterior) frente a 19.888 defunciones (un 8,2% más que en 2014).
La tasa bruta de natalidad por cada mil habitantes se sitúa en la Comunidad Autónoma en el 8,8% mientras que la tasa bruta de mortalidad está en el 9,7%. La esperanza de vida en la región es de 82,9 años de media, levemente por encima de la media española, que se sitúa en 82,7 años.
Además, las mujeres cada vez esperan más tiempo para ser madres. La edad media de maternidad en España subió hasta los 31,9 años en 2015, frente a los 31,8 del año anterior. En sólo una década se ha incrementado casi dos años, pues en 2005 las ciudadanas eran madres antes de cumplir los 31. Sin embargo, ha subido la media de hijos por mujer, que se situó en 1,33 frente a los 1,32 del año 2014.
La esperanza de vida al nacer también cayó, se redujo en 0,2 años y se situó en una edad de 82,7. Entre los hombres es de 79,9 años (0,2 menos que en 2014) y entre las mujeres, de 85,4 años (0,3 menos). De acuerdo a las condiciones de mortalidad del momento, una persona que alcanzara los 65 años en 2015 esperaría vivir de media, 18,8 años más si es hombre y 22,7 más si es mujer.





