Con el 93 por ciento de los votos escrutados en Castilla-La Mancha, el Partido Popular habría perdido la mayoría absoluta en la comunidad autónoma donde ha gobernado los últimos cuatro años.
Con ese porcentaje de voto, el partido liderado por María Dolores Cospedal se quedaría con 16 diputados, a uno de la mayoría absoluta, fijada en 17 escaños tras la última reforma del Estatauto de Castilla-La Mancha. Por su parte, el PSOE habría obtenido 14 representantes en las Cortes regionales, mientras Podemos se habría alzado con 3 diputados.
Con estos resultados, las posibilidades de formar gobierno se reducen, toda vez que Ciudadanos no ha conseguido entrar en la cámara castellano-manchega, a pesar de que el escrutinio le dio representación hasta sobrepasado el 60% del mismo.
Si Podemos, partido liderado en Castilla-La Mancha por José García Molina, presta sus votos al candidato socialista, Emilianos García Page, el PSOE podría recuperar el gobierno regional, perdido hace cuatro años.
Habrá que esperar, en todo caso, a las conversaciones que mantengan ambos líderes, teniendo en cuenta que no entra dentro de lo imaginable un acuerdo entre el PP y Podemos.
Habrá que ver también cómo afectan estos resultados y la improbable revalidación de la presidencia regional por parte de Cospedal, al futuro de la hasta ahora presidenta y secretaria general del PP.





