El gobierno regional le da un nuevo impulso al cultivo del pistachero

El Gobierno regional ha suscrito un convenio de colaboración con la empresa Nuevos Cultivos para impulsar la investigación del pistacho, un cultivo alternativo que ocupa unas 12.000 hectáreas en Castilla-La Mancha, que suponen el 80% de la superficie nacional, y cuya referencia está en el centro agrario El Chaparrillo de Ciudad Real.

El director del Instituto Regional de Investigación Agraria y Forestal (IRIAF), Esteban García, ha firmado el acuerdo con con Carlos Suárez, uno de los principales comercializadores de pistacho a nivel nacional a través de su empresa Nuevos Cultivos S.L para financiar la investigación del pistacho, fruto de la confianza que ofrece el Gobierno regional en esta materia

La Consejería de Agricultura y Medio Ambiente de Castilla-La Mancha está muy interesada en impulsar iniciativas de investigación, innovación y experimentación del cultivo pistacho, desde El Chaparrillo, centro en el que se lleva décadas investigando y formando a productores de pistacho.
El acuerdo, según explica la Junta en un comunicado, se enmarca en el compromiso que adquirió el consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo con los empresarios del sector en una reciente reunión en la que les anunció el inicio de los trámites para que haya una Marca Colectiva del pistacho que represente a todo el sector de la región y que sea referencia europea.

Es la primera vez que una empresa del sector pistachero apuesta por la colaboración público-privada como instrumento para reforzar y apoyar “la meritoria labor de los investigadores y técnicos de El Chaparrillo, en pro de aumentar el conocimiento en torno a este cultivo y a la industria relacionada con él”, destaca García. La Consejería de Agricultura, a través del IRIAF se suma así a un modelo, vigente desde hace muchos años en muchos países y regiones que ha dado excelentes resultados. Por un lado, se ven incrementados los fondos destinados a la investigación agraria y, por otro, los esfuerzos realizados se centran de una forma más precisa en los requerimientos de innovación del sector.

El modelo propuesto por Nuevos Cultivos SL se basa en una cooperación agricultor-empresa. Los agricultores que entregan su producción a la empresa, tienen la opción de donar 0,05 euros/kg del precio de venta de sus pistachos para la investigación, y la empresa se compromete a aportar otros 0,05 euros/kg por cada donación.

El dinero recaudado servirá para financiar actividades de investigación para el sector, según las demandas de los propios agricultores, mediante este convenio firmado con el Iriaf. En este sentido, el director general Esteban García busca financiación para poder desarrollar un clon seleccionado del patrón autóctono denominado, ‘cornicabra’ o ‘terebinto’ y además, adaptar nuevas variedades procedentes de otros países en Castilla-La Mancha.
El precio pagado por Nuevos Cultivos SL al agricultor se sitúa entre los 5 y los 8,8 euros por kilo, de producto seco y pelado, correspondiendo los precios más altos a las partidas de mayor calibre, granos abiertos y en cultivo ecológico, que es el mayoritario en Castilla-La Mancha. Además, esta empresa hace la recogida del pistacho en la propia parcela del agricultor, para facilitar la tarea de pelado y secado y así procesarla posteriormente en sus instalaciones en las mejores condiciones, preservando al máximo su calidad intrínseca.

Esteban García señala que la mayor parte de la producción nacional (que aún representa menos del dos por mil de la mundial) se exporta a los mercados más exigentes de Europa, demandantes de calidad y producción ecológica.

La apuesta de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha a través de su Instituto Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario de Castilla La Mancha (IRIAF) por el desarrollo del cultivo del pistachero, está siendo respaldada por numerosos agricultores que optan por este cultivo que les ofrece una rentabilidad a medio y largo plazo difícil de conseguir en muchas zonas castellano-manchegas con cultivos más tradicionales como vid, olivo o cereales.

Desde El Chaparrillo se vienen realizando desde principios de los años 90 multitud de actividades formativas, divulgativas y de apoyo directo a los cultivadores (entrega de yemas, asesoramiento), aparte de seguir investigando en la medida de sus posibilidades sobre diversos aspectos técnicos del cultivo.

El pistachero es un cultivo leñoso importante en Castilla-La Mancha, aunque todavía lejos del almendro, la vid o el olivo. La superficie cultivada ha experimentado un importante ascenso, situándose en la actualidad en unas 12.000 hectáreas.

El Chaparrillo, implicado en fomentar el cultivo del pistacho desde los años noventa

Desde el Centro de Investigación Agroambiental de El Chaparrillo se vienen realizando desde hace años multitud de actividades formativas, divulgativas y de apoyo directo a los cultivadores, además de seguir investigando en la medida de sus posibilidades sobre diversos aspectos técnicos del cultivo.

El Chaparrillo se ha visto desbordado este año ante un interés, sin precedentes, por este nuevo cultivo, evidenciado por los más de 700 asistentes a los ocho cursos de poda e injerto, así como en el número de consultas atendidas, información enviada o yemas suministradas para el injerto. El número de agricultores extranjeros que visitan el Centro (procedentes de Italia y Portugal, principalmente) también se ha incrementado significativamente en 2016.

En su afán por seguir desarrollando este cultivo, “que va a ser un revulsivo para la economía agraria de nuestra región en los años venideros”, en palabras del director del IRIAF Esteban García, el equipo de investigación del centro se ha fijado como objetivo a medio plazo el obtener la financiación necesaria para poder desarrollar un clon seleccionado del patrón autóctono denominado cornicabra o terebinto, mediante técnicas de clonación de meristemos apicales, que resalte por su buen vigor, buena compatibilidad con el injerto y mayor resistencia a enfermedades.

También se trabaja ya en el estudio de la adaptación de nuevas variedades y portainjertos.

Desde el Centro de Investigación Agroambiental de El Chaparrillo se vienen realizando desde hace años multitud de actividades formativas, divulgativas y de apoyo directo a los cultivadores, además de seguir investigando en la medida de sus posibilidades sobre diversos aspectos técnicos del cultivo.
El Chaparrillo se ha visto desbordado este año ante un interés, sin precedentes, por este nuevo cultivo, evidenciado por los más de 700 asistentes a los ocho cursos de poda e injerto, así como en el número de consultas atendidas, información enviada o yemas suministradas para el injerto. El número de agricultores extranjeros que visitan el Centro (procedentes de Italia y Portugal, principalmente) también se ha incrementado significativamente en 2016.

En su afán por seguir desarrollando este cultivo, “que va a ser un revulsivo para la economía agraria de nuestra región en los años venideros”, en palabras del director del IRIAF Esteban García, el equipo de investigación del centro se ha fijado como objetivo a medio plazo el obtener la financiación necesaria para poder desarrollar un clon seleccionado del patrón autóctono denominado cornicabra o terebinto, mediante técnicas de clonación de meristemos apicales, que resalte por su buen vigor, buena compatibilidad con el injerto y mayor resistencia a enfermedades. También se trabaja ya en el estudio de la adaptación de nuevas variedades y portainjertos.

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