En la madrugada del sábado al domingo, los relojes pasarán de marcar las 2 horas (1 horas en Canarias) a hacerlo a las 3 horas (2 horas en Canarias), de tal manera que en toda España amanecerá aproximadamente una hora más tarde.
Esta alteración de los relojes provocará un cambio inmediato ese mismo domingo 29 de marzo: el amanecer se retrasará una hora y, por contra, anochecerá más tarde, por lo que se aprovechará mejor esa hora extra de luz vespertina en un momento en que los días comienzan ya a notarse ligeramente más largos.
No obstante, conviene recordar que este cambio horario se realiza de forma automática en la mayoría de los dispositivos electrónicos gracias al protocolo de red NTP (Network Time Protocol). Esto ocurre así en el caso de smartphones, smartwatches, tabletas, ordenadores o televisiones inteligentes.
Sí habrá que hacerlo de forma manual en el resto de relojes analógicos o aparatos digitales que no estén conectados a internet —como relojes de pared o de pulsera, electrodomésticos o algunos vehículos
Hasta el próximo 26 de octubre
De acuerdo con la normativa en vigor, este horario de verano se extenderá hasta el próximo 26 de octubre.
La Unión Europea (UE) determina una fecha y una hora comunes a todos los Estados miembros para el comienzo y el fin del conocido como horario de verano. La última comunicación de la Comisión Europea al respecto fue de 2021. Entonces se trasladó cuándo se tenían que producir los cambios hasta 2026: los últimos fines de semana de marzo y octubre, respectivamente, a las 02.00, hora española.
Ello no quiere decir que a partir de 2026 deje de haber cambios de hora. Y es que el Consejo de la UE aún no ha tomado una decisión final, aunque el Parlamento Europeo ya apoyó en 2019 la propuesta de la Comisión Europea en favor de permitir que cada Estado decidiera en una consulta pública si mantener su horario actual o fijar uno definitivo sin ajustes bianuales. Para que esta medida se aplique, tanto el Parlamento como el Consejo deben estar de acuerdo.
El primer cambio de hora en España se produjo en 1918
El primer cambio de hora en España se implantó en 1918, aunque ni entre 1920 y 1925 ni entre 1930 y 1936 hubo ningún cambio de hora. El Gobierno de Franco retomó en 1940 la medida para que España tuviera el mismo horario que la Alemania nazi y los países de Europa Central. El horario de verano volvió a España y al resto de Europa en los años 70 por la crisis del petróleo y hasta que no haya avances en el ámbito europeo, seguirá vigente.






