Un informe del Grupo Mutua Propietarios revela que la región registra el menor arraigo territorial de España, situando a Andalucía como el destino más codiciado
La disposición a cambiar de hogar es una constante en Castilla-La Mancha, donde apenas el 17% de sus habitantes afirma que elegiría seguir residiendo en su comunidad actual si tuviera libertad total de elección.
Esta cifra representa el nivel de apego más bajo de toda España, contrastando significativamente con territorios como Galicia, donde el arraigo alcanza el 53%. A pesar de este deseo de movilidad interna, la mayoría de los encuestados mantiene una fuerte preferencia por el territorio nacional, ya que un 72% de los castellanomanchegos elegiría seguir viviendo en el país, frente a un 14% que optaría por trasladarse a Europa para iniciar una nueva etapa.
Las brechas generacionales definen notablemente estos patrones de conducta. Mientras que el 41% de los jóvenes de entre 18 y 24 años contempla residir en otro país, los mayores de 65 años muestran un vínculo mucho más sólido con su entorno actual, con un 75% que prefiere no salir de las fronteras españolas.
En cuanto a los destinos favoritos para mudarse dentro de la geografía nacional, Andalucía encabeza las preferencias con un 17%, seguida por la Comunidad Valenciana con un 13% y la Comunidad de Madrid con un 11%, dibujando un mapa de intereses centrado en el sur, el levante y la capital. No obstante, existe una distancia considerable entre el deseo y la ejecución real de estos traslados. Solo el 26% de la población regional considera que una mudanza es una posibilidad factible en el futuro próximo, aunque este porcentaje se eleva hasta el 55% entre quienes viven actualmente de alquiler.
Según explica Laura Mulà, directora Multicanal y de Clientes de Grupo Mutua Propietarios, factores como la búsqueda de una mejor ubicación por motivos laborales o de servicios, el deseo de una vivienda más grande y las razones económicas son los motores principales que impulsan la decisión de transformar el ideal residencial en un proyecto de vida real.






