Las bajas temperaturas que se han registrado en mayo y en junio retrasará unos veinte días la campaña del melón. Así lo confirmó el presidente de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) del melón, Ramón Lara, quien aseguró que los primeros melones de la temporada estarán a finales de julio, ya que «el tiempo ha sido desfavorable, ha llovido y ha hecho frío para un producto que es de verano y requiere calor, pues se han registrado temperaturas muy bajas para este cultivo».
Una vez que se inicie la fecha de recogida, se prevé que la campaña finalice a mediados de octubre, por lo que pese a considerar que «aún es pronto para conocer los resultados de la campaña», piensa que el mal tiempo «no afectará a la calidad del producto», que «seguirá siendo buena».
Según los datos facilitados por la IGP del melón, este año se espera producir unas 250.000 toneladas en las 11.000 hectáreas, cifra «muy similar» a la del año anterior». La mayoría en Ciudad Real y en Toledo, las «dos principales zonas productivas de melón», aunque especialmente en la primera de ellas, a la que corresponde «el 80 por ciento de la producción». Así, si las previsiones se cumplen, la producción manchega, centralizada en Alcázar de San Juan, Tomelloso, Arenales de San Gregorio, Argamasilla de Alba, Campo de Criptana, Daimiel, Manzanares, Membrilla, Socuéllamos, Valdepeñas y Villarta de San Juan «empezará a recoger sus melones a finales de julio».





