Las temperaturas se desplomarán a partir de este miércoles a consecuencia de la llegada de una masa fría de aire polar que entrará por el noreste de la Península y que se extenderá hasta el viernes al resto de la Península y Baleares donde se producirán nevadas y heladas como las que hasta ahora no se habían producido en este invierno, ya que el mercurio alcanzará hasta -10 grados centígrados.
Según ha informado la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), los vientos de componente norte facilitarán la entrada en la Península de una masa fría de aire polar y aunque al principio este episodio frío será relativamente húmedo, pronto cambiará a un carácter más seco.
Esto conllevará un descenso generalizado de las temperaturas que provocará heladas en zonas extensas. La atmósfera se inestabilizará en el área mediterránea el jueves pero a partir del viernes y el sábado la estabilidad atmosférica irá ganando fuerza.
Desde el miércoles y hasta probablemente el viernes, el viento de cierzo soplará en el valle del Ebro y la tramontana en el noreste de Cataluña y norte de Baleares, con rachas muy fuertes. Durante estos días las heladas serán generalizadas en buena parte del interior peninsular y no se descarta que también afecten al litoral del Levante peninsular.
Durante la noche, los termómetros bajarán por debajo de -5 grados centígrados en las mesetas y en el entorno de los sistemas montañosos e incluso localmente llegarán a -10 grados centígrados. Por su parte, las diurnas no superarán los 5 grados centígrados en el interior de la mitad norte.
Además, la AEMET destaca que el aire frío unido al viento del norte hará que la sensación térmica sea aún más baja. Sin embargo, no se esperan precipitaciones importantes, excepto alguna nevada débil en el Cantábrico oriental y en la cara norte de Pirineos.
La AEMET prevé que es muy probable que las temperaturas diurnas comenzarán a recuperarse el sábado y las nocturnas a partir del domingo .
Claves para protegerte de una ola de frío
- Proteger las zonas del cuerpo que pierden más calor, como la cabeza, que pierde alrededor del 30 por ciento de todo el calor. Lo ideal es utilizar ropa cómoda de invierno que proteja zonas expuestas como pies y manos.
- Incluye en las comidas nutrientes que aporten energía calórica. Por ejemplo, los carbohidratos como arroz, pasta o legumbres y proteinas de alimentos como la carne o pescado azul. Además, debemos beber abundantes líquidos.
- Mantén la temperatura de tu domicilio por encima de 20 grados. Lo más recomendables es usar calefacción eléctrica o radiadores y evitar en la medida de lo posible estufas de butano.
- No dejes de hacer deporte. La actividad física no solo favorece el bienestar de uno mismo, sino que ayuda a generar calor. Aprovecha los momentos de sol o acude a un lugar cerrado como gimnasios o centros deportivos.
- Utiliza un buen aislamiento en tu vivienda. Evita las corrientes de aire y las pérdidas de calor. Coloca burletes en puertas y ventanas, tapa grietas existentes y si fuera necesario, usa plásticos para cubrir las ventanas. El aire caliente tiende a subir, por lo que utilizar alfombras hará que el suelo pierda frío.






