En una entrevista en exclusiva con Radio Surco, con motivo de las Fiestas del vino, el alcalde pone fin a un ciclo histórico marcado por el crecimiento industrial y la consolidación del municipio como referente en calidad de vida y seguridad.
Jesús Martín, alcalde de Valdepeñas, ha anunciado formalmente su decisión de no presentarse a la reelección tras haber completado un mandato de 24 años al frente del consistorio. El regidor, que ha liderado la ciudad durante más de dos décadas, considera que su etapa política ha llegado a su fin, marcando el cierre de un ciclo generacional en el que el municipio ha experimentado una transformación profunda. Bajo su administración, la localidad ha evolucionado de ser un punto de tránsito a convertirse en un centro neurálgico de encuentros y desarrollo en la provincia de Ciudad Real.
En su balance de gestión, el edil destacó el notable impulso de Valdepeñas en indicadores estratégicos como la población activa, el fortalecimiento del comercio y el crecimiento industrial. Martín subrayó que la ciudad se sitúa actualmente como el núcleo con mayor calidad de vida de su provincia y se posiciona entre las diez localidades más seguras de toda España. Según el alcalde, estos resultados son fruto de una planificación que ha permitido dotar al municipio de infraestructuras de excelencia, trasladando ahora el foco de la gestión vecinal hacia los detalles cotidianos y la eficiencia de los servicios básicos.
En el plano personal, el mandatario valdepeñero puso de relieve el valor del afecto ciudadano recibido durante estos años. Para el regidor, el hecho de ser tratado con la cercanía de un vecino más, siendo llamado simplemente Jesús, representa el mayor honor de su carrera pública. A pesar de admitir el vértigo que conlleva el cese de sus funciones tras una vida dedicada a la alcaldía, el regidor se mostró convencido de la necesidad de este relevo, asegurando que su formación política contará con candidatos preparados para asumir el liderazgo de cara a los próximos comicios.
La despedida política de Jesús Martín también incluyó una reivindicación del patrimonio cultural local, instando a los habitantes a profundizar en el conocimiento de referentes como el yacimiento arqueológico del Cerro de las Cabezas. Con este anuncio, se cierra una de las etapas más longevas en la política municipal de Castilla-La Mancha, dejando un legado de modernización y estabilidad institucional en la ciudad del vino.






