La Plaza de la Constitución de Manzanares registró este miércoles una multitudinaria movilización de apoyo a Ceuta a la que acudieron entre 600 y 700 personas. La jornada, caracterizada por un ambiente de fuerte crispación social y política, se saldó con momentos de altísima tensión, el boicot a un espectáculo cultural de la programación municipal y la intervención de la Guardia Civil para evitar proclamas de carácter partidista.
El conflicto se desencadenó debido a la coincidencia de la protesta con el inicio de una de las actividades del ciclo ‘CallejeArtes’, iniciativa impulsada por el Área de Cultura del Ayuntamiento que encabeza Julián Nieva. Justo a las 20:00 horas, hora marcada para el arranque del espectáculo de danza contemporánea titulado ‘Juancaballo’, un joven bailarín saltó a la plaza frente al Consistorio para dar comienzo a su intervención. Sin embargo, la presencia del espectáculo fue interpretada por gran parte de los asistentes a la concentración como un elemento de distracción, lo que provocó una inmediata y violenta reacción de rechazo.
Los concentrados boicotearon el desarrollo del baile mediante pitadas ensordecedoras, silbidos y constantes gritos de «¡fuera!». La tensión en el espacio público escaló rápidamente hasta registrarse el lanzamiento de una silla en plena plaza, lo que impidió que el artista pudiera llevar a cabo su actuación con normalidad.
Paralelamente, la vertiente política del acto también se vio condicionada por las directrices del dispositivo de seguridad. Integrantes del Partido Popular de Manzanares tenían previsto dar lectura a un manifiesto redactado en apoyo a Ceuta; sin embargo, efectivos de la Guardia Civil impidieron que los representantes populares tomaran el micrófono. Los agentes señalaron que, para preservar el carácter no partidista de la convocatoria, la lectura del texto debía realizarla una persona que no estuviera afiliada a ninguna formación política.
A lo largo de toda la movilización, la multitud congregada frente a las puertas del Ayuntamiento profirió continuas proclamas y cánticos de protesta, entre los que se escucharon duros insultos dirigidos al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. A pesar del clima de crispación y los altercados registrados durante la tarde, la presencia de las fuerzas de seguridad evitó que los incidentes pasaran a mayores.









