En noviembre de 2012, el Colegio Oficial de Psicólogos de Castilla-La Mancha, con la colaboración del Ayuntamiento de Albacete y la Diputación Provincial, desarrolló en la provincia un pionero servicio de atención telefónica ante el consumo de alcohol orientado principalmente a jóvenes y adolescentes, aunque también a padres y amigos de posibles afectados, que buscaban un apoyo para combatir una problemática demasiado extendida.
Desde ese momento, la institución colegial puso a disposición de la sociedad albaceteña dos líneas (692 34 00 01-967 04 92 44, operativas en horario de 16.00 horas a 20.00 horas los lunes, miércoles y viernes) atendidas por psicólogos especialistas en conductas adictivas y cuya finalidad no es otra que, desde la información y la prevención, buscar soluciones efectivas y evitar hábitos poco saludables en una franja de edad especialmente vulnerable.
Consciente de que todo esfuerzo es poco, el COP-CLM ha ido más allá y en la actualidad está impartiendo una serie de talleres informativos en varios institutos de la capital albaceteña. Así, unos 550 alumnos de Primero de la ESO pertenecientes a los institutos Tomás Navarro Tomás, Ramón y Cajal, Federico García Lorca, Don Bosco, Al Basit y Andrés de Vandelvira, tienen la posibilidad de conocer de primera mano a qué se enfrentan y cómo pueden afrontar determinadas situaciones en las que el alcohol está muy presente. Para ello, el COP-CLM aporta, además de la experiencia y capacidad de sus profesionales, una guía de consulta con información sobre el proyecto y una serie de recomendaciones básicas para dar los primeros pasos.
Por el momento, la celebración de los talleres está siendo un rotundo éxito y se espera exportar esta iniciativa a más institutos de la capital y de la provincia de Albacete lo que constituye un éxito para la institución colegial y un motivo más para seguir combatiendo el alcoholismo entre la juventud.
Hábito muy extendido
El consumo de alcohol es un hábito bastante extendido entre la población juvenil, llegando a convertirse en un problema de especial relevancia social y de salud pública. Es un problema muy complejo donde hay que partir del papel que desempeñan los jóvenes en nuestra sociedad, del uso que hacen de su ocio y de lo determinantes que resultan la noche y el alcohol en estas prácticas. Las medidas legales no pueden darse de forma aislada y deben enmarcarse en una política comprensiva, coordinada y multisectorial en la que las actividades de prevención y promoción de la salud tengan un carácter prioritario.
Además, es importante incidir en la necesidad de buscar una mayor implicación de la familia; generalizar la prevención escolar para que llegue a todos los alumnos; continuar fomentando los programas de ocio alternativo y saludable que ya se vienen impulsando en nuestras ciudades; potenciar la participación de los medios de comunicación, de la industria del ocio y del sector sanitario… En suma, contar con el compromiso de todos y especialmente de los propios jóvenes para promover un ocio más responsable y saludable.



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