Farmacéuticos y estudiantes de Farmacia y Medicina sensibilizarán a la población para recaudar fondos con el fin de paliar la difícil situación de muchas familias a la hora de adquirir sus medicamentos.
Las más de 200 farmacias de la provincia de Albacete tendrán, a partir de mañana, una hucha con un lema: “Como principio activo, solidaridad”. Es la base de la nueva campaña sanitaria que ponen en marcha desde el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Albacete, en colaboración con Cruz Roja, y los grandes artífices de la idea, los estudiantes de las facultades de Farmacia y Medicina de la Universidad de Castilla-La Mancha en el campus de Albacete.
Se trata, explicaban sus organizadores, de sensibilizar a la población e invitarles a donar algo de dinero para que familias en una precaria situación económica no dejen de comprar sus medicamentos, esenciales para algunas enfermedades que padecen.
Casi 40 estudiantes se acercarán estos días a las distintas oficinas de farmacia participantes para explicar la iniciativa a los clientes aunque serán los propios boticarios y auxiliares de farmacia los que intenten convencer a los usuarios de la necesidad de realizar una contribución económica que compense las carencias que, a la hora de comprar medicamentos, sufren muchas familias.
Sólo en 2013, según los datos aportados por la presidenta de Cruz Roja Albacete, Emilia Lara, en la presentación oficial de la campaña, 567 personas fueron atendidas por esta organización para recibir ayuda en la compra de medicación.
“Muchas veces la medicación se deja porque las familias deciden destinar el poco presupuesto que tienen a comer”, argumentaba Lara, algo que también corroboró, en la rueda de prensa, la presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Albacete.
Según Rosa López-Torres, con el nuevo sistema de receta electrónica, y al poder ir directamente los pacientes a las oficinas de farmacia para retirar la medicación, los boticarios están comprobando “que, en vez de llevarse los dos o tres medicamentos que necesita en el mismo día , va dilatando en el tiempo su adquisición, los van eligiendo uno a uno porque van controlando absolutamente el gasto”.
Los profesionales que están detrás de un mostrador en las farmacias reciben preguntas relativas al importe total que les supone la retirada de los medicamentos que necesitan y “esperan a hacerlo a la semana próxima o para cuando vayan a cobrar”.Una situación que cada día están viendo más los profesionales de farmacia y que, con la nueva campaña solidaria que comienza mañana, intentarán paliar.
“El medicamento es un bien esencial, un derecho fundamental y una necesidad primaria para que la población esté sana, pueda ser feliz y vivir dignamente”,- manifestó Rosa López-Torres. Algo que, debido a la situación de crisis, no está al alcance de todos, por lo que la decana de Farmacia, edificio donde se ha celebrado la presentación, Mar Arroyo, agradeció a los estudiantes su involucración en este trabajo de concienciación social. “Nuestros alumnos están dispuestos a pasar su tiempo libre ayudando a esa población a alcanzar el medicamento al que no pueden llegar”, dijo.
Tanto Sara Donaire y Jaime Fernández-Bravo, representantes de los estudiantes de Farmacia, como Santi Serrano, de los de Medicina, insistieron en la importancia de colaborar con la campaña y ayudar de este modo “a muchas personas vulnerables porque no tienen acceso fácil a la medicación, que es un bien sanitario”.
La campaña solidaria del medicamento se inicia mañana y estará operativa hasta el próximo 19 de marzo. Todo lo que se consiga recaudar a través de las huchas depositadas en muchas oficinas de farmacia o directamente por ingreso directo a la cuenta 21051510891240024120, será entregado a Cruz Roja para que sea esta ONG la que reparta los fondos.
En 2013, facilitaron 1.468 prestaciones a nivel provincial, no solo destinadas a recetas médicas, sino también para otros tratamientos, productos de ortopedia, odontología y óptica.





