El tenso final del pleno municipal celebrado en la tarde del lunes eclipsó el asunto más destacado del amplio orden del día: el expediente de contratación del Servicio de Agua y Saneamiento.
Con un precio base de licitación que supera los 48 millones de euros y un periodo de adjudicación de 25 años, salió adelante con los votos del equipo de gobierno. El Grupo Popular se abstuvo y el concejal no adscrito votó en contra. La nueva empresa adjudicataria tendrá que hacer inversiones millonarias en los primeros años para resolver los problemas del servicio.
El expediente de contratación del servicio de agua aprobado en el pleno por la mayoría socialista pretende solucionar en los tres primeros años los problemas de cortes de agua y falta de presión que se repiten en Manzanares debido al deterioro de la red por su antigüedad.
El precio base de licitación, IVA incluido, asciende a 48,1 millones, la mayor que jamás ha aprobado este Ayuntamiento. Por ello, el portavoz del equipo de gobierno, apeló a la unidad ante un tema, el del agua, en el que siempre ha existido consenso, según Pablo Camacho. “No es una cuestión ideológica, es sobre un servicio vital para manzanares y debiéramos estar todos juntos”, añadió.
El concejal no adscrito, José María Molina-Prados, que hace 25 años votó a favor de la externalización del servicio cuando era concejal del PP, ahora votó en contra y pidió su remunicipalización al considerar que las empresas vendrán a ganar un dinero que, a su juicio, tiene que quedar en el bolsillo de los manzanareños.
Rebeca Sánchez-Maroto, portavoz del Grupo Popular, justificó su abstención por no contar el equipo de gobierno con la oposición en un asunto de tanta importancia. “Nos pide un cheque en blanco sobre un documento en el que no hemos tenido participación”, apuntó.
Camacho replicó que el Ayuntamiento lleva un año tratando este asunto y que en todo este tiempo el Grupo Popular no ha hecho ni una sola propuesta al respecto, algo que como concejales pueden hacer. “Nosotros no tenemos que pedírselas, nuestro trabajo es traer los deberes hecho y, si no está de acuerdo, haga propuestas alternativas”, añadió el portavoz socialista.
Según lo aprobado, la concesión será por un plazo de 25 años, sin posibilidad de prórrogas, y la titularidad del Servicio Público Municipal de Abastecimiento y Saneamiento permanecerá en todo momento en el Ayuntamiento de Manzanares.
Como criterios de adjudicación se valorarán inversiones mínimas que el concesionario debe garantizar, como destinar inicialmente un mínimo de 7 millones de euros a mejorar las infraestructuras hidráulicas y una inversión de al menos 80.000 euros al año durante la vigencia del contrato. En concreto, en los primeros años se tendrán que instalar contadores con telelectura, sustituir las tuberías de fibrocemento por otras de fundición dúctil en los tramos situados entre los pozos de Los Romeros y la estación de rebombeo de Carniceras, entre ésta y los depósitos de distribución, y entre los depósitos y el casco urbano, además de construir un nuevo depósito que solucione el actual déficit de almacenamiento de agua.
En el concurso ahora aprobado se valorarán también medidas ambientales para el ahorro de agua, sistemas de gestión integral y telecontrol, un canon inicial de hasta 2 millones de euros para infraestructuras de interés general, un fondo anual de cohesión ante situaciones de pobreza, bonificaciones de hasta el 50% para familias numerosas y, la más importante, mantener las tarifas en los dos primeros años de concesión.
Otros acuerdos
Ante la posibilidad de que el Ayuntamiento de Membrilla recurra este expediente de contratación, como ha hecho con todos los acuerdos que adopta Manzanares sobre el servicio de agua, y el nuevo contrato no pueda entrar en vigor el 1 de enero de 2026, el pleno aprobó este lunes por unanimidad la modificación de las ordenanzas que regulan el precio por abastecimiento de agua, alcantarillado y depuración; de la tasa por acometida a redes; y del precio público por desatasco. De esta forma, al prorrogar por el tiempo imprescindible el contrato vigente, y según estipula el mismo, estas tarifas se incrementarían el 2,69% de variación del IPC interanual.
La oposición votó en contra y criticó después la demora en la aprobación de las Cuentas Generales del Ayuntamiento correspondientes a los años 2023 y 2024, que el equipo de gobierno justificó, según consta en los informes de Intervención, en el cúmulo de trabajo de los servicios económicos municipales por el elevado presupuesto de esas anualidades, próximo a los 60 millones de euros entre los dos años.
El Grupo Popular hizo constar su disconformidad con dos facturas, una de cada anualidad, superiores a 15.000 euros, por no cumplir con la Ley de Contratos del Sector Público al no haberse licitado. El equipo de gobierno explicó que se trata de las correspondientes a los equipamientos técnicos de los espectáculos de las ferias de 2023 y 2024 para cumplir con las respectivas exigencias técnicas, y anunció que se está trabajando para no llegar a esta situación que se ha repetido anualmente, también cuando gobernó el PP.
El cambio de representante del club de Fútbol Femenino Manzanares en el Consejo Local de la Mujer; la felicitación de la Corporación al IES Azuer y a su profesor José Jiménez por su reciente premio a la innovación educativa; y el conocimiento de agradecimientos al Ayuntamiento por parte de la Hermandad de Jesús del Perdón, de la Hermandad provincial de Donantes de Sangre y de la revista ‘Siembra’ completaron el orden del día.
Al margen de las interpelaciones, la oposición realizó ruegos y preguntas. El Grupo Popular para el adecentamiento de los pasos subterráneos, sobre limpieza viaria y para que se implementen ayudas directas al pequeño comercio. El concejal no adscrito, José María Molina-Prados, pidió asistencia sanitaria en los partidos de los equipos federados.
Suspensión de la sesión plenaria
El pleno ordinario de octubre en el Ayuntamiento de Manzanares terminó de forma abrupta cuando se acercaba a las cuatro horas de sesión y se trataba el último asunto, una segunda interpelación sobre las plantas de biometano. El alcalde estaba en el uso de la palabra y, tras la enésima interrupción desde las bancadas de la oposición y por parte de algunas personas del público, decidió suspender el pleno al no poder expresarse con libertad. Julián Nieva calificó de inaceptable lo que estaba ocurriendo y responsabilizó de ello a la portavoz del Grupo Popular, Rebeca Sánchez-Maroto.
Los concejales Alfonso López Villalta, José María Molina, Rebeca Sánchez-Maroto, Miguel Bautista, María José Aranda y algunas personas del público que han formado parte de candidaturas locales de partidos de la derecha y ultraderecha protagonizaron a lo largo de la sesión plenaria de octubre reiteradas interrupciones cuando el alcalde o el portavoz del equipo de gobierno tenían la palabra.
Así hasta en cerca de veinte ocasiones y a pesar de los continuos llamamientos y peticiones de respeto de Julián Nieva, que en todo momento evitó llegar a las tres llamadas al orden que implican la expulsión de quienes incumplen el Reglamento Orgánico Municipal.
Pero en el último asunto, después de casi cuatro horas de sesión y de haber respondido ya una interpelación del concejal no adscrito sobre las plantas de biometano, cuando el alcalde respondía a otra interpelación al respecto del Grupo Popular, avisó de la suspensión de la sesión tras volver a ser interrumpido, momento en el que una decena de asistentes levantó carteles de la plataforma ‘Stop Biometano’, algo que, según Nieva, estaba programado.
Julián Nieva responsabilizó de esta situación a la portavoz del Grupo Popular, Rebeca Sánchez-Maroto, al impedir el normal desarrollo de la sesión plenaria con las continuas interrupciones y lamentó que, con este proceder “diseñado”, el alcalde no pueda expresarse con libertad, a diferencia de lo que ocurre cuando intervienen los portavoces de la oposición. “Si ni siquiera son capaces de permitir que me exprese con libertad y provocan un final de sesión inasumible e inaceptable, se suspende la sesión y nos vamos”, añadió ante las protestas de la oposición y de algunas personas del público.
Hasta ese momento, el alcalde había recordado que en el extenso pleno extraordinario monográfico celebrado en agosto, quedaron claras las posiciones políticas sobre las plantas de biometano, y que constaba en acta que la portavoz del Grupo Popular dijo no estar en contra de ellas si estaban dimensionadas a los residuos que genere la localidad.
Sánchez-Maroto, en su interpelación, afirmaba que una de las plantas proyectadas en Manzanares iba a ser la segunda más grande es España, dato que desmintió el alcalde en su respuesta al recordar las dimensiones de otras que ya están en funcionamiento o en marcha, precisamente en municipios donde gobierna el PP, y que tratan un millón de toneladas. Nieva afirmó que la única planta proyectada en Manzanares, de 227.000 toneladas, “es de tipo medio, tirando a pequeño”, en comparación con las que funcionan en otros países europeos o, desde hace décadas, en Dinamarca.
Con anterioridad, Julián Nieva también había respondido a una interpelación del concejal no adscrito, José María Molina-Prados, que antes de leer un artículo de opinión del periodista Pablo Díaz-Pintado sobre “la estafa del biometano”, preguntó “¿qué va a acontecer con las dichosas plantas?”. El alcalde, que dijo respetar pero no compartir las opiniones del artículo, respondió que se trata de un tema “tan sensible, complejo y delicado” que no sabía qué iba a acontecer. “Es una predicción de futuro que el alcalde de Manzanares no sabe […], no hago predicciones de futuro”, sentenció Nieva.
Las interpelaciones presentadas por la oposición sobre las plantas de biometano por segundo mes consecutivo tras el pleno monográfico de agosto hicieron que, aunque sin llenarse el salón, hubiera más público que el que habitualmente asiste a las sesiones plenarias.






