Este programa de seguridad alimentaria tiene como objetivo ayudar a pymes con limitación de recursos a posicionar sus productos sin que la carencia de una certificación sea un criterio de exclusión en el mercado.
El mismo se centra en fabricantes, envasadoras y empresas que realicen operaciones de manipulado de alimentos.
Oportunidades para las empresas agroalimentarias’, impartida por Vanessa Rebate Gilarte, auditor y consultor de Atesea; se ha puesto de manifiesto que afrontar certificaciones de seguridad alimentaria no siempre constituye un camino sencillo para los negocios familiares, tradicionales o para las pequeñas empresas. Esta situación les coloca en una desventaja competitiva respecto al resto del sector agroalimentario, quedando limitado su acceso a ciertos mercados, como el de la distribución; por ello, IFS Global Markets Food permite implementar un sistema de seguridad alimentaria de manera gradual y adaptada a los recursos de cada pyme para poder alcanzar la certificación de IFS Food.
A lo largo de la sesión de trabajo celebrada en la Cámara, todos los participantes han podido conocer tanto los detalles de la norma IFS Global Markets Food como las dificultades a la que se enfrenta cada empresa para implementar una norma de seguridad alimentaria al tiempo que se han analizado las ventajas que supone contar con una certificación y las ventajas que conlleva la evaluación en IFS Global Markets Food.
Todo, planteando también de forma práctica y detallada el proceso necesario para la implantación de la norma en cualquier organización para conseguir resolver las dudas y las inquietudes planteadas por las empresas participantes.





