Una vez recogida la gran parte de varietales, estos días ha comenzado la recolección de la uva airén y tempranillo, autóctonas de Castilla-La Mancha, que en su conjunto se está desarrollando bien y con muy buena calidad.
El responsable de la cooperativa más grande de Europa se ha referido al descontento entre los viticultores por los precios que han puesto algunas bodegas en la región, entendiendo que no les es rentable, por lo que apuesta por un equilibrio entre productores e industriales.
Otra de las apuestas de Rafael Torres, pasa por producir, elaborar y comercializar bien los caldos manchegos.
Torres confía en conseguir ese objetivo, poco a poco, y en que los vinos manchegos van a seguir situándose cada vez mejor, logrando una mayor cotización de los mismos.
La cooperativa Virgen de las Viñas de Tomelloso prevé recolectar un 30 % menos que el año pasado, cuando fue una campaña excepcional, alcanzando en esta ocasión los 200 millones de kilos de uva, unos 160 millones de litros de vino.





