Tras más de diez horas atrincherado en el hostal mesón Sancho de Manzanares, José María Olivares salió a las ocho y veinte, de la tarde de este miércoles, con las manos en alto. La habilidad del negociador de la Unidad Especial de Intervención de la Guardia Civil consiguió que depusiera su actitud y finalmente se entregara.
Uno de los momentos más tensos de la jornada ha sido entorno a las ocho menos veinte cuando en la zona acordonada se ha podido escuchar varios disparos. La Guardia Civil ha informado de que el atrincherado, que poseía una escopeta o rifle, ha disparado al aire varios tiros desde el patio del establecimiento.
El caso se encuentra bajo secreto de sumario, serán ahora los investigadores de la Guardia Civil los que instruirán las correspondientes diligencias relacionadas con el caso.
La Guardia Civil también ha confirmado que entre los motivos del atrincheramiento, se encuentra que el detenido estaba citado este miércoles en el juzgado por presuntas denuncias falsas.
Tras la entrega de José María Olivares, el alcalde de Manzanares, Julian Nieva ha expresado su satisfacción por la resolución que ha tenido el suceso y ha felicitado a todos los servicios que han actuado en el operativo, especialmente al equipo especial de intervención de la Guardia Civil.
Recordamos que José María Olivares, uno de los dos hermanos propietarios del mesón Sancho de Manzanares, se atrincheraba a las diez y media de la mañana, del miércoles, en el interior del establecimiento con un arma de fuego, según ha confirmado la Guardia Civil.
Ante esta situación, desde las once de la mañana la calle Jesús del Perdón y las colindantes, se cerraban al tráfico y los comercios de la zona han tenido que cerrar por precaución.
Hasta el lugar de los hechos se han desplazado miembros de la Policía Local, Guardia Civil, Bomberos, una UVI móvil, y un equipo negociador de la Unidad Especial de Intervención (UEI) de la Guardia Civil, desplazado desde Madrid.





